martes, 5 de mayo de 2009

Don Hesiquio Treviño Calderon-- nueva calle.

CRONISTA DE ENSENADA

DON HESIQUIO TREVIÑO CALDERON
Enero de 2007

Heberto Peterson Legrand

Para conservar la memoria de éste gran Señor el gobierno municipal cambió el nombre de la calle Bronce por la de Don Hesiquio y, nos sumamos a la alegría y satisfacción de su familia, por lo que me permito nuevamente publicar esta artículo que escribí hace más de un año.
En los pueblos las generaciones se van sucediendo unas a otras como las aguas de un rio: hoy están y en un abrir y cerrar de ojos desaparecen para darle el lugar a otras…
Parece como si vivieramos atrapados en un eterno presente atentos a lo que hoy esta aconteciendo y poco a poco olvidándonos de lo que sucedio.
Si los pueblos no registran su presente, y no dejan la huella de su paso, mañana serán olvido, las nuevas generaciones estarán ayunas de lo que hicieron las generaciones que las precedieron, serán pueblos sin historia.
Hay hombres y mujeres que vivieron su presente, hicieron historia, y que sin embargo se preocuparon en su momento de rescatar su propio pasado, de rescatar la huella de personajes que les antecedieron en el tiempo y gracias a ellos hoy tenemos obras históricas que son testimonio de lo que sucedio en el ayer…
Don Hesiquio Treviño Calderon, a quien tuvimos el privilegio de conocer y me honro con su amistad, dejó como testimonio de su paso las investigaciones históricas que realizo sobre personajes y acontecimientos de fines de 1800 y principios de 1900. Acusioso investigador, agudo observador y disciplinado en sus trabajos, impartió un sin fin de conferencias muy bien logradas donde nos ilustraba a sus oyentes sobre personajes de la historia de Ensenada y sobre hechos que han contribuido a darnos un mayor sentido de identidad.
Yo recuerdo que por primera vez conocí y valore a Manuel Ruiz, fundador de Ensenada, personaje central a quien Don Hesiquio dio a conocer como nadie.
Otros muchos personajes desfilaron por sus obras, entre ellos: el Lic. Manuel Clemente Rojo, de origen peruano, educador y poeta; Don Jorge Ryerson, que tengo entendido era compadre de mi abuelo el Dr. Bertram Peterson Hegge; Maximiliano Bernstein, Licenciado Cayetano Treviño, Juan M. Montenegro; Coronel Agustin Sanginés Calvillo acrecentando con ello el acervo cultural e historico…
Asi como Don Hesiquio fue hombre de su tiempo, y cumplio como tal con creces su misión, enriqueciendo la historia de Ensenada rescatando su pasado para que este no se perdiera, justo es recordarlo a él para que su memoria no se pierda, se valore su trabajo y las nuevas generaciones lo vean como ejemplo.
Lo recuerdo con cariño: de fácil palabra, era ameno en sus exposiciones, escucharlo era grato, era agudo y ponía el acento donde correspondía, enfatizaba lo que consideraba importante y era muy franco, no se andaba por las ramas: al pan pan y al vino vino…
Su estructura mental era muy ordenada y ello se reflejaba en sus ponencias sobre los diversos temas históricos que desarrollo. Esto facilitaba el poderlo seguir, pues hay personas mujy sinuosas que para decir algo dan tantas vueltas que uno ser pierde y el interés decae…no era su caso.
Dicen que hay que amar lo que se hace para hacerlo bien. Yo creo que él era un enamorado de lo que hacía porque lo disfrutaba y ese estado de ánimo, a su manera, lo proyectaba y lo contagiaba.
Tenía la virtud, entre otras, de saber comunicarse con viejos y jóvenes: de estos últimos me han contado lo mucho que disfrutaron sus diálogos con él y de como le aprendieron. No era egoísta como son algunos, era generoso y compartía con los demás para enriquecerse y enriquecer, no veía la investigación histórica como su patrimonio sino como el patrimonio de la comunidad ensenadense y sus obras son el legado que le dejo.
Rescatemos pues, su memoria y por mi parte el grato recuerdo que de él conservo.

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