domingo, 15 de agosto de 2010

SEMINARIO DIOCESANO DE ENSENADA.

CRONISTA DE ENSENADA
Heberto J. Peterson Legrand

SEMINARIO DIOCESANO DE ENSENADA
( Fundación de un nuevo Seminario )
La nueva Diócesis de Ensenada que cuenta en la persona de Don Sigifredo Noriega Barceló con su primer Obispo, da inició al nuevo Seminario Diocesano que está ubicado en el poblado de Francisco Zarco, del Valle de Guadalupe, en las instalaciones que fueron el antiguo Templo de la zona.
Será el sacerdote Daniel Barco el responsable de la formación de los nuevos seminaristas; el sacerdote Rodolfo Sevilla como Coordinador; Sacerdote Mario Valderrama, Vicerrector; sacerdote Marco Antonio Castro como formador y con el apoyo del seminarista Alvaro Zola.
Al dirigirse el Sr. Obispo, desde su cátedra en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, a los seminaristas les dijo que: El sacerdote no se improvisa y que éste tiene la misión de compadecerse, asistir, cuidar, curar, ser servidor de la esperanza y pontífice de la comunicación y que debe conocer a fondo las enfermedades posmodernas y dar tratamiento necesario al enfermo y más adelante siguió diciendo: A pesar de los avances tecnológicos en la comunicación, las plataformas virtuales, nunca estuvimos más incomunicados que en la actualidad; nos hacemos los sordos y mudos porque no estamos dispuestos a abrirnos a los demás, a la necesidad del otro. A la soledad que vive el ser humano viene la tristeza del alma y luego la idea de suicidio. El hombre ha perdido la capacidad de asombro y de encuentro con el hermano, se niega a la responsabilidad de establecer compromisos, duda, no se siente amado por alguien y crece en él la raíz del egoísmo, la desconfianza y la no solidaridad. Ante tal situación, Jesús viene al encuentro del hermano y se comporta compasivo y generoso al grado de reintegrar a la vida y sociedad a aquel que se aisló. Lo sana, salva, le da sentido y salud a su vida...
Un bello mensaje de lo que espera de ellos.
Este nuevo Seminario Diocesano tiene un antecedente ya que allá en la década de 1940 se formó el primer Seminario que hubo en Ensenada veamos:
Su Santidad Eugenio Pacelli, conocido como Papa Pío X11, propuso a los Misioneros del Espíritu Santo, las misiones de la Baja California, como consta en documentos dirigidos al Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo, Rvmo. P. Dn. Edmundo Iturbide y al nuevo Administrador Apostólico de la Baja California, Mons. Dr. Dn. Felipe Torres Hurtado, M.Sp.S.
Este extraordinario sacerdote tenía entre otras responsabilidades la de fundar un Seminario Misional en donde se tendrían que formar sacerdotes para continuar con la misión evangelizadora.
Después de hacer un recorrido por la Baja California llegó a la conclusión de que el mejor lugar para fundar el Seminario Misional de Nuestra Señora de la Paz era el puerto de Ensenada
Escribió al Santo Padre solicitando la autorización para el cambio de la Sede Eclesiástica de la Baja California de la Paz a Ensenada, la cual le fue concedida de inmediato.
Necesitado de personal para llevar a cabo su proyecto se entrevisto con el Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo, Rvmo. P. Edmundo Iturbide quien se negó a darle sacerdotes o hermanos para la iniciación del Seminario ya que pensaba que se debía madurar aún más el proyecto.
Con el alma abatida pero con esa fortaleza que su fe le alimentaba regresó a Ensenada para seguir con los preparativos de la Casa que serviría como Seminario, la cuál estaba ubicada en la calle tercera hoy Dr. Elpidio Berlanga de León, donde esta actualmente la residencia de las Madres del Espíritu Santo que dirigen el Colegio México. Era una casa de madera que fue donada por Don Enrique Aldrete.
Bullía en su cerebro la preocupación por encontrar otros caminos que le permitieran encontrar respuestas favorables e iluminándosele el rostro y recordando a Mons. Dn. Rafael Guízar Valencia, hombre santo que ya había fallecido el 6 de junio de 1938 pensó: Este Santo y apostólico varón influirá con su sucesor y éste me podría prestar unos teólogos de su Seminario Mayor, para que puedan ser los maestrillos de mis seminaristas bajacalifornianos”
Acude a la ciudad de México y allí se entrevista con Mons. Manuel Pío López V1 Obispo de Veracruz a quien le dijo que urgía abrir el Seminario de la Baja California, el Papa quiere la obra y el Código de Derecho Canónico me ordena que así lo haga, lo convenció y el señor Obispo tuvo a bien darle su apoyo. Mons. Felipe Torres Hurtado sentía más cercano su sueño de que Baja California tendría un Seminario, un Semillero de sacerdotes propios. Y es así como considera a Mons. Rafael Guisar Valencia como cofundador espiritual del Seminario Misional de la Baja California.
De los 11 jóvenes que se apuntaron para venirse a Baja California sólo a tres enviaron: Mta. Jesús Valverde Arciniega, el Mta. Antonio Domínguez y el Mta. Máximo García Martínez.
En aquella Ensenada que tenía por el orden de 4 mil habitantes, el 8 de diciembre de 1940, fiesta de la Inmaculada Concepción de María, Mons. Felipe Torres Hurtado hace realidad su sueño fundando el Seminario Misional de Nuestra Señora de la Paz de la Baja California, el cual quedo bajo la protección de la Madre de Cristo.
Ese trascendental día se celebró la Santa Misa durante la que recibieron la Sagrada Comunión los doce primeros alumnos.
Acto seguido se ofreció un banquete que organizó el pequeño grupo de damas del seminario presididas por “La Nana Marín” en el cual convivieron los nuevos seminaristas, sus maestros, el Sr. Enrique Aldrete y familia.
Por la tarde en la Capilla del Seminario se rezó el Santo Rosario y Mons. Felipe Torres Hurtado sustento una plática ante los seminaristas. Después le siguió la cena y un discurso muy elocuente de Mons. Torres Hurtado.
Los Maestros fundadores fueron: Mons. Felipe Torres Hurtado, M. Sp.S; Rvdo. P. Gregorio Alfaro Martínez, M.Sp.S; Sr. Pbro. Dr. Modesto Sánchez Mayón; PP. Mtas. procedentes de la Diócesis de Veracruz: Jesús Valverde Arciniega, Antonio Domínguez y Máximo García Martínez.
Equipo Inicial de Sacerdotes y Clérigos Formadores: Rector. Mons. Felipe Torres Hurtado, M.Sp. S; Vive-Rector. Pbro. Modesto Sánchez Mayón; Prefecto de Estudios y Padre Espiritual. Rvdo. P. Gregorio Alfaro Martínez, M. Sp. S; Prefecto de Disciplina, P. Minorista, Máximo García Martínez; Celador. P. Minoristas Antonio Domínguez; Celador P. Minorista Jesús Valverde Arciniega; Celador. Sr. Carlos de la Garza.
Alumnos Fundadores: De Tijuana: Francisco Xavier Esparza, José González, Darío Hermosillo, Wenceslao Portillo y Miguel Valdez. De Ensenada: Alberto Buenaventura y Enrique Ruiz; De Santa Rosalía, César Beltrán y Juvencio González. De Nuevo Laredo, Tamaulipas: Carlos de la Garza. De Saltillo, Coahuila, Carlos Morales.
El Cuerpo Docente:
Prefecto de Estudios, Sr. Pro-Vicario Delegado Don. Gregorio Alfaro Martínez, M. Sp.S.
Seminario Mayor: Teología Dogmática: Rvdo. P. Gregorio Alfaro Martínez, M. Sp.S.; Teología Moral: Mons. Felipe Torres Hurtado, M. Sp.S. Sagrada Escritura y Griego: P. Gregorio Alfaro Martínez M. Sp.S. Teología Moral y Derecho. P. Dn Domingo Martínez M.Sp.S, que suplía a Mons. Torres Hurtado cuando éste no estaba.
Seminario Menor: Latín P. Gregorio Alfaro Martínez. Gramática Castellana. P. Mta. Antonio Domínguez. Matemáticas y Geografía. P. Mta. Máximo García Martínez. Religión y suplente de Latín. P. Mta. Jesús Valverde A. Urbanidad. Pbro. Dn Modesto Sánchez Mayón.
El día 15 de enero de 1941 iniciaron las clases y con ello se comenzó a echar los cimientos para la formación del clero propio y de las futuras diócesis de Tijuana, Mexicali, la Paz y Ensenada.
Iniciadas las clases se preocuparon los formadores de la vida espiritual, cultural y recreativa buscando siempre una formación integral. Vinieron a engrosar las filas dos nuevos seminaristas: Manuel González y Jorge Piñeyro.
En Octubre de 1941 sucedió un hecho lamentable que la comunidad de Ensenada desaprobó: Por ordenes del Gral Rodolfo Sánchez Taboada se cerro el Seminario siendo selladas para que no pudieran ser abiertas, acto ejecutado por el comandante Sr. Jesús Sobarzo quien recibió a su vez ordenes del delegado Sr. J. Julio Dunn Legaspy. Los seminaristas fueron distribuidos en casas de familias ensenadenses que de inmediato les dieron cobijo.
Mons. Felipe Torres Hurtado se traslado a la ciudad de México siendo recibido de inmediato por el Presidente de la República Gral. Manuel Avila Camacho a quien le expuso la arbitrariedad que se había cometido prometiéndole el Presidente arreglar el asunto.
Durante la ausencia de Mons, Torres Hurtado, el Vicario Gral. Delegado Dn. Gregorio Alfaro Martínez M.Sp.S. y el P. Vice-Rector Dn. Modesto Sánchez Mayón consiguieron en Santo Tomás una casita para unas forzadas vacaciones.
Un día temprano les llegó el comandante de policía de Ensenada con el propósito de echarlos pero al no lograrlo se retiro molesto.
Finalmente pudieron los Seminaristas y sus Maestros- después del injusto trato- regresar al Seminario para continuar con su formación.
Aquella primera casa que se convirtió en el primer seminario, debido al creciente número de vocaciones, se volvió insuficiente para albergar a los nuevos seminaristas.
Mons. Felipe Torres Hurtado, se entero de un edificio de ladrillo que tenía una arquería estilo colonial, que había servido para los laboratorios de Bodegas Santo Tomás-propiedad entonces del Gral. Abelardo Rodríguez-y que estaba abandonado. Pidió una entrevista con el Gral. Y le propuso la compra del edificio que contaba con 13 hectáreas, accediendo Don Abelardo vendiéndosela en una cantidad casi simbólica.
En enero del año 1942 se trasladaron a las nuevas instalaciones que ofrecían mejores condiciones para las actividades espirituales, culturales y deportivas.
Al Seminario Mayor ingresaron: José Doroteo Marín, de Mc. Allen, Texas E.U.A. y Humberto Molina de Saltillo, Coahuila.
Al Seminario Menor ingresaron: Alfonso Chee Fimbres, Jorge Apalategui, Eduardo Sánchez Corella y José Tavares de Tijuana; Alejandro Valdez Corella, Jaime Villavicencio y Apolonio Núñez de Mexicali y de otros lugares: Enrique Anguiano, Eliseo Sánchez, Alberto Moreno, Roberto García de León.
A fines del mismo mes de enero de 1942 llegó de México el P. Anselmo de la Fuente M.Sp.S., a quien nombró Mons. Torres Hurtado como nuevo Vice-Rector, mandando al P. Modesto Sánchez como Párroco de Tecate.
A finales de Agosto llegaron a Ensenada los padres José Ibarrola Grande, M.Sp.S., y Luis Manuel Guzmán, M.Sp.S., siendo nombrado el primero Párroco del Inmaculado Corazón de María y Ecónomo y el segundo Vice-Rector del Seminario Misional.
Tiempo después el P. Manuel Guzmán fue nombrado Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en Tijuana y como Vice-Rector quedo el Padre Gregorio Alfaro.
Al Padre Máximo García Martínez se le confirmo como Prefecto de Disciplina con atribuciones de Vice-Rector.
Había un reglamento que indicaba las actividades bajo un horario estricto muy formativo que incluía la Santa Misa diaria, el estudio, las clases, el recreo, aseo, Santo Rosario, comidas con lecturas y el cuidado de la formación cultural y espiritual
Cuidaban y fomentaban las normas sintéticas para lograr una buena dicción en la lectura y en la predicción; se organizaban, dos veces al año, fiestas teatrales con el propósito de que los seminaristas perdieran el miedo a hablar en público y desarrollaran su personalidad.
Hubo un caso singular: el de un médico de Mexicali que tenía un concepto peyorativo del Seminario y en cierta ocasión atendiendo a una invitación que lo comprometió acudió a unos eventos culturales e interiorizándose sobre las actividades que allí se desarrollaban fue el detonante para su conversión al catolicismo...sólo Dios sabe cuando, como y donde...
El Seminario debido al contacto con otros equipos pudo, junto con ellos, formar la Primera Liga Municipal de Fútbol. La liga estaba integrada por el 14 batallón de Infantería, el equipo de la Casa Yun-Kui que dirigía un joven chino y el equipo del Seminario de Nuestra Señora de la Paz de la Baja California.
La primera directiva quedo integrada por: el Minorita Padre Máximo García Martínez; el joven Yun-Kui y un Sargento del 14 batallón.
Conforme pasaba el tiempo fueron llegando nuevos teólogos: El primero, en 1942, un joven estudiante de 3º de medicina, Humberto Molina quien vino a ordenarse sacerdote en la Diócesis de Saltillo Coahuila.
Humberto impartió clases de matemáticas, biología, álgebra, etc., etc., muy inteligente y que con sus conocimientos atrajo a los militares del 14 Batallón de Infantería acuartelados en el Ciprés.
En enero de 1942 llegó el doctor en medicina Miguel Domínguez que fue uno de esos casos de vocaciones tardías. Tenía 85 años, era viudo, con varios hijos, dos hijas religiosas. Era muy preparado en filosofía y teología por lo que después de algunos meses de preparación recibió la unción sacerdotal siendo su apostolado corto pero muy fecundo.
En abril de 1943 llegó el Lic. en Derecho Agustín Escudero procedente de la capital para ingresar al Seminario a fin de estudiar teología y algunas otras materias para poderse ordenar.
La información está tomada del libro del “ Mis Memorias” libro segundo del Pbro. Máximo García Martínez.

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