jueves, 1 de octubre de 2009

CAPITAN RICARDO P. EATON

Seminario
de Historia
de Baja
California

EL CAPITÁN EATON: UN PERSONAJE EN
LA HISTORIA DE ENSENADA
AUTOR:Jorge Serrano González 
Introducción
Como es una costumbre anual, el Seminario de Historia retoma este lugar y lo sacraliza, deteniendo el tiempo un instante para deleitarnos sobre la vida y obra de alguno de sus forjadores. Aprovechamos el entorno muy especial y personal que nos ofrece este histórico recinto para prepararnos a escuchar de nuevo una historia muy nuestra.
Señoras y señores, bienvenidos sean al Centro Cultural Hussong.
Los actores que han intervenido en la historia de la península provinieron de los más variados puntos del mundo; algunas veces de lugares cercanos y otras de sitios muy alejados. Es difícil imaginar que durante el siglo XIX se presentara una afluencia migratoria sin límites y que nuestro territorio fuera unos de los escenarios seleccionado para recibirla. Estos hombres que de alguna manera escogieron a la Baja California y en especial a Ensenada como su hogar, son los forjadores y pioneros que cimentaron las bases de un inicio que no fue fácil de realizar.
Recordando lo que alguna vez indicaba David Zárate, nuestro entrañable amigo, las personas que aparecen en nuestra historia son gente común y corriente, que no intervinieron en ninguna batalla, ni fueron grandes héroes, sino que morían de alguna enfermedad común como la gripe, de vejez o en algún infortunado accidente, como todos los mortales, pero que realizaron verdaderas hazañas que rayan en lo heroico. En ocasiones nos parecen seres irreales o ficticios, narrados en alguna novela de aventuras.
Dentro de este marco de referencia me permito presentar a ustedes la fascinante historia de un personaje de nuestro tiempo, que en un corto periodo jugó un papel muy importante en la comunidad. Me refiero al capitán Ricardo P. Eaton.
Su procedencia
El apellido Eaton tiene sus raíces en el Reino Unido. Según los últimos datos recabados de buena fuente y proporcionados por sus familiares, nuestro personaje nació en 1838 en el puerto de Southampton, localizado al sur de Inglaterra. Sus padres fueron Robert Eaton y Catharine H. Lane, y se sabe que tuvo dos hermanos, Frank Richard y Robert Eaton. Realizó sus estudios en ese puerto, graduándose como capitán de la Marina Mercante de Su Majestad y de ingeniero en instrumental mecánico.
Salió de Inglaterra en el buque mercante registrado, el S.S. Queen of Southaven con la bandera británica, y siguió la ruta del Atlántico tocando puertos de Canadá, Estados Unidos y América Latina. Posiblemente en alguno de estos viajes, su hermano Frank Richard desembarcó en el Mar de Plata para dirigirse a Uruguay.
En ese país recibió tierras y cabezas de ganado para instalarse en el Gran Chaco. Su descendencia, Eaton Miller, reside actualmente en Filadelfia, en el estado de Pensilvania, Estados Unidos.
El buque daba la vuelta al continente americano por Tierra de Fuego y se dirigía nuevamente hacia el norte bordeando las costas del Pacífico y tocando puertos en los que se intercambiaban mercaderías diversas. Su destino final era el puerto de San Francisco, en California.
Es posible que haya decidido quedarse a radicar en los Estados Unidos, tomar la nacionalidad norteamericana y vivir en Wayne, Michigan. Los primeros datos que se tienen para 1873 proceden de San Diego, California. Poco tiempo después, lo vemos de lleno actuando en el espacio peninsular.

Entorno histórico

Antes de entrar de lleno en el desarrollo de la vida activa de nuestro homenajeado, debemos de hacer una referencia al entorno que se presentaba durante la década 1870-1880, que fue una de las más activas y turbulentas en la vida económica, política y social en la Frontera del Partido Norte.
Según los “Apuntes” escritos en 1870 por Manuel Clemente Rojo, subjefe político, el Partido Norte contaba con una población de 500 personas distribuidas en unas 25 localidades: Santo Tomás, con 23 familias, sumaba unas 89 personas quienes ocupaban ocho casas de adobe.
Ensenada para ese entonces estaba compuesta por dos casas de adobe y madera pertenecientes al rancho Gastélum. Sobrepasaban apenas una docena de personas. La casa principal se situaba en lo que actualmente es la esquina de la calle Tercera y avenida Gastélum. En este mismo lugar, durante la invasión filibustera de William Walker en 1853-1854, se instaló el fuerte McKibbin de triste recuerdo en nuestra historia. Actualmente, la comunidad académica y estudiosa de la historia de nuestra ciudad propugna por que sea reconocido como Sitio Histórico por excelencia. En ese predio fue construido el hermoso edificio de madera que albergó al Palacio Municipal de Ensenada, mismo que fue incendiado décadas después.
Para el Valle de San Rafael, Clemente Rojo reportó la existencia de unas cuarenta personas entre los que se contaba a don Ambrosio del Castillo, minero, quien encontró algunas pepitas de oro al norte del valle. Logró reunir una buena cantidad de este preciado material, de una excelente calidad y pureza, se trasladó a San Diego para venderlo y con eso se desató la noticia como reguero de pólvora sobre la existencia de grandes yacimientos auríferos en el Valle de San Rafael.


Con el inicio de la ‘fiebre de oro’ se propició un alud incontenible de migrantes, compuesto por aventureros, mineros, comerciantes y familias provenientes de diversas partes. Se empezó a conocer al Valle de San Rafael como Real del Castillo. Ya reunida una población que sobrepasaba el centenar de almas, solicitaron al presidente municipal de Santo Tomás, Antonio L. Sosa, terrenos de siembra y vivienda y, además, que se declarase el fundo legal de este Real para otorgar lotes a las familias de los migrantes.
Sosa hizo llegar esta solicitud al subprefecto Manuel Clemente Rojo, quien aprovechó la ocasión para reactivar la crisis económica que enfrentaba el Partido a su cargo, por lo que dio su aprobación de inmediato. En casa del señor Francisco Arenas, reunidas las principales autoridades civiles, se fundó Real del Castillo el 2 de octubre de 1870.
Durante los primeros años se produjo un auge económico y crecimiento poblacional acelerado con familias provenientes del sur de la península, de Santo Tomás, Sonora y la Alta California. La afluencia de inmigrantes extranjeros fue enorme, algunos de ellos llegaron con el objeto de introducir mercaderías necesarias para la nueva población aprovechando los beneficios de la minería. Hacia 1871, Real del Castillo empezó a funcionar como la nueva sede de la subprefectura del Partido Norte.
A través de las fuentes encontramos referencias de periodos prolongados de sequía. Uno de ellos abarcó desde 1864 hasta principios de 1872, año en que se reportaron las primeras lluvias. Desde esa época notamos en la península los efectos del fenómeno climatológico cíclico de “la niña”, con una duración de hasta diez años seguidos.
Dentro de este movimiento de personas, ajuares, mercaderías, maquinaria y animales, se hizo necesario buscar mejores alternativas por lo que Ensenada comenzó a despuntar en un nuevo marco. El comercio y movimiento de mercancías que debían de ser trasladadas por vía marítima desde San Diego hizo que se involucrara a Ensenada como punto clave en estas nuevas perspectivas.
Un comerciante de apellido Wentworth se asoció con Pedro Gastélum, propietario del rancho Gastélum de Ensenada, y construyó una bodega frente a la bahía. Trasladaba las mercancías desde San Diego en un buque de vapor para surtir las necesidades de la población de Real del Castillo y de los campos mineros aledaños.
Al mismo tiempo, desde tres años antes, Pedro Gastélum fungía como comisario de la policía y juez de campo de la jurisdicción de Ensenada, lo que nos habla de un importante movimiento de colonos por esta región. Cabe destacar que para esta época, ya se menciona la presencia de varios comerciantes en la zona, entre los que encontramos a: James A. Van der Voort, residente de San Francisco, quien realizaba sus compras de mercancías en San Diego para después venderlas en las minas del norte del Partido; Jacob Wagner, uno de los comerciantes más prósperos del Real del Castillo, trasladaba las mercancías en dos y tres carretas bien repletas y surtidas desde San Diego. Otros comerciantes para esta misma época eran John Powers, George Furlong y Louis Mendelson, quienes además eran inversionistas en las minas.


William Sargent puso en funcionamiento una línea de diligencias. Éstas iban tiradas por cuatro caballos y se hacía el viaje en tres días desde San Diego a Real del Castillo, con escalas en Guadalupe y en Ensenada, que se aprovechaban para descansar, cambiar caballos y reaprovisionarse.

Aparece en escena el capitán Eaton

Retomando de nuevo nuestra historia, después de esta pequeña y rápida visión del panorama histórico que se desarrollaba en la región –ya que sería muy largo enumerar y profundizar toda la serie de acontecimientos políticos, económicos y sociales– encontramos en esta región al capitán Eaton.
Según información recabada en datos dispersos, debemos pensar que aproximadamente a la edad de 35 a 37 años (entre 1873 y 1875), Eaton se instaló en California, posiblemente San Diego, que es donde empieza a aparecer como residente de ese puerto.
A partir de 1873, empezó a realizar algunos viajes a la región norte de Baja California, sobre todo a las minas que acaban de ser descubiertas y que se encontraban en producción. Realizaba sus actividades como comerciante, representando a Thomas McLeavy, dueño de la tienda Packet Ship de San Diego.
En nota fechada 30 de noviembre de 1873, el San Diego Union menciona que el capitán R.P. Eaton ha estado visitando las minas de Japá, localizadas 50 kilómetros al este de Real del Castillo en Baja California, por varias semanas, y hace algunas observaciones muy importantes sobre los campos mineros. Posteriormente, el San Diego Union vuelve a publicar una carta de Eaton, el 6 de febrero de 1874, procedente de las minas de Japá. En sus comentarios, el capitán Eaton menciona que la compañía de Rollins obtiene de $50 a $100 dólares por tonelada al día en sus minas del cañón Smoky Jack. Este cañón mide como cinco millas de largo y existen unos cien denuncios, y parece que a todos les ha ido muy bien. También hace mención de que Felipe Ochoa y Compañía obtienen $40.00 dólares al día por tonelada.
Existen discrepancias en cuanto a la inicial que aparece en el nombre de Eaton. En un principio su nombre aparecía como Ricardo B. P. Eaton: la ‘B’ es de Bernard y la ‘P’ de Patrick. Con el tiempo hubo un cambio, posiblemente al hacer la trascripción en los documentos fue desapareciendo la ‘B’ para quedar en la forma como le encontramos posteriormente. Lo mismo sucede con respecto a la nacionalidad, ya que algunas veces aparece como ciudadano estadounidense, otras como canadiense y al final, como ciudadano mexicano. Un dato adicional es que de manera inmediata, se castellanizaban los nombres propios de los extranjeros que se asentaban en la localidad, quizá con el ánimo de darles confianza y asimilarlos a la naciente sociedad.
Su estancia en Real del Castillo
Los primeros datos oficiales que se tienen y que pertenecen a su aparición en la vida social de esta localidad, se remontan al 4 de julio de 1877, día en que se casa con Josefa Severiana Cota Amador.
Josefa Cota nace el 22 de noviembre de 1858, pertenece a una de las familias más prominentes y antiguas de la península, procedente de Todos Santos, Baja California Sur, y vive en el Real del Castillo desde 1870.
Al estar revisando los documentos originales del Fondo Histórico Documental del Registro Civil de Ensenada, se encontraron las actas levantadas antes del enlace civil del señor Ricardo P. Eaton y la señorita Josefa Severiana Cota. Un requisito que contemplaba la ley en aquel tiempo era que, para poder contraer nupcias, se necesitaba solicitar el Acta de Presentación de los contrayentes ante el juez del Registro Civil y dos testigos de cada parte para que después de quince días poderse casar en caso de no existir ningún impedimento. Esto funcionaba como una especie de amonestación: se fijaba una copia de esta acta en algún lugar visible durante ese tiempo para hacerlo del conocimiento público.
El Acta de Presentación de Ricardo P. Eaton y Josefa Severiana Cota en Real del Castillo se celebró el 3 de julio de 1877 a las nueve de la noche en casa del señor Santos Cota. Fueron testigos por parte de Eaton los señores Jorge Furlong, comerciante de la región, y Francisco Arenas, personaje muy conocido, ya que fue en su casa donde se firmó el acta de Fundación de Real del Castillo en 1870. Por parte de la novia, los testigos fueron el señor Jesús Silva y la señora Pudenciana López de Moreno.
En el acta especial de ‘dispensa de publicata’, pide dispensa del término de quince días que marca la ley y en su texto dice que: ‘…al esperar dicho término le resultarían graves perjuicios en sus intereses supuesto que tiene que atender a ellos en el extranjero que es donde se habilita para sus compras mercantiles y demás créditos que tiene pendientes y que si se demora quince días más para ir a atender a ellas, le vendría en detrimento de su crédito…” Esta acta se levantó el mismo día 3 de julio de 1877, a las diez de la noche, en casa de los Cota.
El matrimonio de Ricardo P. Eaton y Josefa Cota se celebró en Real del Castillo, cabecera del Partido Norte de la Baja California, el 4 de julio de 1877, a las once de la noche en el mismo domicilio de la familia Cota. En el documento consta que Ricardo P. Eaton tiene 39 años de edad, de profesión es comerciante, originario del estado de Michigan, Estados Unidos, hijo legítimo de Roberto Eaton y Catarina H. Lane, domiciliado en Real del Castillo. Josefa Cota, por su parte, tiene 19 años, hija legítima de Santos Cota y de María Antonia Amador, naturales del Territorio, domiciliados en este lugar. El juez que intervino fue el señor Jesús Legaspy y como testigos firmaron Mauricio Willheim, Jesús Silva, Emilio Legaspy, Enrique León, Pudenciana López de Moreno, Refugio Arce de Silva, Palemón Villarino y Merced Cota.
Revisando los documentos posteriores, en ese mismo legajo notamos la participación del capitán Eaton en la vida social y económica de Real del Castillo, pues para el 27 de septiembre de 1877 aparece como testigo de la boda del señor Hugo Davidson y la señorita Leonor Cosío.
Los datos que aparecen en los documentos indican que Eaton radicó en Real del Castillo aproximadamente desde 1876 y permaneció en esa localidad por algunos años, dedicándose al comercio. El 20 de mayo de 1878 nació su primer hijo, Ricardo Bernardino Eaton Cota. En el acta de registro, se vuelve a constar su actividad como comerciante.
El 30 de octubre de 1881, fue testigo en el matrimonio del señor Güarello y la señorita Hilaria Acebedo. Tiene en ese momento 46 años y aparece como capitán de buque y vecino todavía del Real del Castillo.
En 1879 se le concede licencia para registrar “fierro de herrar ganado”, a nombre de Ricardo P. Eaton, firmada por el juez primero de Paz, Pedro Duarte de Santo Tomás. La expide el presidente del ayuntamiento del Partido Norte, Manuel Moreno. La forma del fierro era una “E” sencilla, sin marco de forma manuscrita  mayúscula.

Su estancia efímera en Santo Tomás

Al iniciarse la decadencia y abandono de las minas y del poblado de Real del Castillo, comenzó la búsqueda de nuevas perspectivas por lo que encontramos a nuestro personaje viajando hacia otros sitios de la comarca, haciendo su aparición por muy corto tiempo en el valle de Santo Tomás. Aquí adquirió algunos terrenos, al parecer para dedicarse a la crianza de ganado y a las actividades agrícolas. Lo anterior lo inferimos debido a que en este lugar nació, el 15 de octubre de 1883, su hija Josefa Eaton Cota. Eaton aparece en el acta de nacimiento respectiva como natural de Estados Unidos y de profesión agricultor. También se tiene constancia de que su hija fue bautizada como Sara Josefa.

Ensenada, destino final

Para 1884 Eaton residía en el puerto de Ensenada de Todos Santos. En el año de 1886 se encuentran registrados a su nombre los lotes “C”, “D”, “E” y “F” de la manzana no. 15 de la nueva traza de la ciudad, en el Registro Público de la Propiedad, compra que le hizo a Pedro Gastélum. También adquirió, en esa misma fecha, el lote “B” de la manzana 26; posteriormente, obtendrá otras posesiones. Se sabe que estuvo viviendo en la calle Tercera y Gastélum, frente al cuartel, y que su taller de herrería y obrajes lo tenía en un local vecino a la cantina Hussong.
Siguió realizando algunas compras de terrenos para siembra en Santo Tomás. En octubre de 1885, compró el rancho Alisitos y el paredón Colorado, situados en la ex misión de Santo Tomás, con una superficie de 2,500 hectáreas. Esa compra la hizo al señor Maximiliano Bernstein, comisionado del gobierno. También fue propietario del rancho San Rafael en el valle del mismo nombre. Quizá tenía en vistas sembrar trigo para surtir el molino que instalaría poco después en el puerto.
Su último hijo, Roberto Eaton Cota –‘Chapo’– nació el 28 de agosto de 1884 en Ensenada. En el acta de nacimiento respectiva, aparece Eaton como originario de Canadá. No se menciona su profesión, aunque podemos pensar sin temor a equivocarnos que se haya dedicado nuevamente al comercio, o a iniciar el taller de herrería y herrajes o a instalar el molino de trigo que tenía en mente.
Un dato muy importante que debemos de tomar en cuenta es el cambio de la subprefectura al puerto de Ensenada, convirtiéndose este lugar en la nueva cabecera política del Partido Norte el 15 de mayo de 1882. Los motivos por los cuales se proponía a Ensenada como la cabecera política del Partido Norte era su incremento poblacional, su actividad económica, la facilidad marítima con La Paz, en ese momento capital de la península, y la presencia permanente de las fuerzas armadas. Todos estos elementos hacían de Ensenada el lugar propicio para este cambio.
No debemos olvidar la actuación de la Compañía Internacional, empresa colonizadora de capital estadounidense, que realizó la traza urbana de nuestro puerto y que influyó como el principal factor en el auge económico y político de la naciente población, cosa que ha de haber aprovechado el capitán Eaton al tomar la decisión de cambiar su residencia y posteriormente, su nacionalidad.
Por lo tanto, podemos inferir que su traslado y residencia final en nuestra localidad ocurrió por el año de 1884. Aquí en Ensenada, intervino directa y activamente en la vida pública, social y económica del puerto.
Prueba de ello es, por ejemplo, su aparición en los acontecimientos sociales del pueblo. En el periódico La Voz de la Frontera, en abril de 1887, se reseñó la crónica de un baile que organizó la Sociedad Filarmónica en casa del capitán Pedro Miramontes. El señor Manuel Clemente Rojo participó en la parte oratoria y se menciona, entre los asistentes al baile, a varias personalidades que incluían a Ricardo P. Eaton.
Un año antes, aparecía en el mismo periódico varios anunciantes de los más variados giros comerciales, hoteles, farmacias, ferreterías, panaderías, entre otros, y un molino de trigo, propiedad de Ricardo P. Eaton y ubicado dentro del poblado. Además, recordemos que poseía varias hectáreas de terrenos en Santo Tomás y el rancho San Rafael, donde sembraba trigo.
En el censo levantado en 1888, Ensenada tenía 1,280 habitantes. Entre ellos, venía anotada la familia Eaton:
Ricardo P. Eaton, de 50 años, mexicano, casado y de ejercicio molinero.
Josefa Cota, mexicana de 30 años, y sus hijos:
Ricardo Bernardino, de 9 años
Alfredo, de 7 años
Federico, de 6 años
Josefa, de 4 años
Roberto, de 2 años
Asimismo, es curioso observar en una nota que aparece en el Periódico Oficial del 22 de junio de 1888, el informe que rinde el tesorero de la Junta Patriótica de Ensenada, al hacer el corte de las cantidades recolectadas para las festividades del 5 de mayo de 1888. Aquí se menciona al señor Ricardo P. Eaton con una aportación de cuatro pesos hecha el 1° de mayo de 1888.
Durante estos años se presentó un crecimiento acelerado y un auge económico poco usual para la época y la región. Las empresas se multiplicaron y para 1887 Carlos Bennett manejaba dos molinos de harina que, juntos con el de Ryerson y el de Eaton, sumaban cuatro molinos que procesaban el trigo de la región.
No olvidemos que Ricardo Eaton tenía conocimientos en instrumental mecánico, por su preparación como ingeniero, habilidad que siempre se le reconoció, ya que al no tener las refacciones de la maquinaria existente, las elaboraba forjándolas en la herrería. Este dato se ha venido trasmitiendo de generación en generación, ya que sus actuales familiares han hecho referencia de que era reconocido como muy ingenioso e inventor de herramientas, implementos de labranza y herrajes, que nunca se le dificultaba nada. Sus conocimientos le sirvieron para montar la maquinaria y el molino de harina dando servicio, mantenimiento y asesoría a otros molineros, además de efectuar personalmente las reparaciones.
En cuanto a la organización política y administrativa, Ensenada –que funcionaba como cabecera del Partido Norte– estaba en sus inicios y se encontraba en una etapa de gestación política, desarrollando incipientes movimientos para emanciparse de la sujeción administrativa y política de La Paz. Había un subprefecto que dependía del jefe político de La Paz; un cabildo compuesto por el presidente municipal y seis regidores; una aduana marítima; un capitán de puerto; un juez de primera instancia; un juez de registro civil; una oficina de telégrafos y de correos; una escuela pública; un comité de salud que trabajaba en coordinación con la capitanía de puerto para el control sanitario de las embarcaciones que fondeaban en la bahía, bajo las órdenes de un médico; y la presencia de la compañía fija en el cuartel militar.
Su actividad política y social en Ensenada
Debido a los acontecimientos políticos que se habían presentado en la región, el 14 de diciembre de 1887 se expide el decreto que cambia el Partido Norte a Distrito Norte de Baja California, con dependencia directa del gobierno federal. Ensenada en esta ocasión se convirtió en la capital del Distrito Norte.
Ricardo Eaton, junto con otras personalidades de la sociedad porteña, formó parte de la junta patriótica del general Torres, organismo que inició una serie de actividades tanto sociales como cívicas y posteriormente, políticas. Entre los personajes que formaban parte de esta junta estaban el licenciado Pedro Rendón, capitán de puerto Juan B. Verde, don Eulogio Romero, próspero comerciante, doctor Fernando Silva, don Miguel Ormart, importante empresario, don Manuel Riveroll, el señor Luis Mendelson, síndico municipal, don Maximiliano Bernstein, agente de la Compañía Internacional, el capitán Girón, don Carlos Bennett y muchos más.
Esto ayudó para que se le conociera y tomara en cuenta, en su nueva relación con los personajes que en ese momento actuaban dentro de los círculos de la administración pública y política de Ensenada. Su vida tomó un nuevo sesgo al competir en las primeras elecciones municipales de 1888.
Las elecciones políticas se realizaron el 2 de diciembre de 1888. Los resultados dados a conocer el 16 de diciembre mencionaban como regidores electos a Miguel Santos, Carlos Guijosa, Juan E. Montenegro, C.R.F. Cota, Fernando Silva, Manuel Riveroll y como presidente municipal, Ricardo P. Eaton. Este nuevo cabildo tomó posesión el 1° de enero de 1889.
Nuevo boom minero en El Álamo
En este año se presentó un acontecimiento que vino a sacudir de nuevo la vida porteña. En el distrito de El Álamo se hizo un hallazgo de mineral de oro. En esos momentos se pasaba por una crisis económica con gente sin trabajo en ambos lados de la frontera. Esto fue la mecha que detonó la bomba.
Se organizaron partidas que salieron a examinar las excavaciones. En San Diego, como siempre, se hizo un alboroto con los consabidos encabezados exagerados en la prensa. Se inició un éxodo masivo de población hacia El Álamo, presentándose un auge comercial tanto en San Diego como en Ensenada para vender toda clase de bastimentos a los futuros mineros, actividad que revivió la economía de la región en ese momento.
Según reportes de esas fechas, se mencionan a fines de febrero y mediados de marzo del año 1889, caravanas diarias con más de 300 personas con destino a la minas, calculándose que llegaron a registrarse entre 1 500 a 2 000 hombres acampados en ese distrito minero. Ocho meses más tarde, al pasar el revuelo, el mineral de El Álamo era un pueblo casi abandonado a pesar de haber tenido un hotel, establo, almacenes y comercios, circunstancia que prevaleció años más tarde al reactivarse la explotación.
Un año de administración pública
La Compañía Mexicana de Terrenos y Colonización, de capital británico, estaba en tratos para comprar los derechos en Baja California a la Compañía Internacional, lo cual significaba nuevas inversiones para la región.
Algunas personas que provenían del mineral de El Álamo se quedaron a vivir en Ensenada, al percatarse de las perspectivas de bonanza que se veían venir para el puerto. El nuevo ayuntamiento, bajo el mando del presidente municipal Ricardo P. Eaton, aumentó el cuerpo policíaco para el control de la vigilancia y seguridad de los habitantes, realizando además algunas mejoras públicas. También inició la recuperación de las arcas municipales, que hasta ese momento habían permanecido en una crisis constante.
Según las perspectivas que se presentaban, todo parecía indicar que el señor Eaton resolvería de manera adecuada las demandas y preocupaciones de la nueva, pujante y naciente ciudad.
Muerte del capitán Eaton
A finales de 1889, una noticia desafortunada sacudió y conmovió a toda la población ensenadense. Falleció Ricardo P. Eaton, primer presidente municipal del Distrito Norte de Baja California.
Según el acta de fallecimiento expedida el 22 de noviembre de 1889, se hace constar que murió de neumonía, a los 52 años de edad, a las once menos cuarto del 16 de octubre, en la casa situada en la calle Gastélum esquina con la calle Tercera, frente al cuartel de esta población, asistido en su enfermedad por el doctor Francisco Rouquette y el doctor Fernando Silva.
Ricardo P. Eaton, quien llegó a establecerse de manera permanente entre nosotros desde 1876, dejó un vacío muy difícil de llenar. Adquirió la nacionalidad mexicana para quedarse definitivamente entre nosotros. Realizó las más diversas actividades, participando en el comercio, la agricultura, ganadería, industria y la política. Jamás volvió al mar, pero sus amigos y la gente seguían refiriéndose a él como el capitán Eaton.
Fue uno de los fundadores de Ensenada, participó en la vida económica, política, cívica y social de la comunidad. Su ausencia conmovió a toda la población. Sus descendientes se han multiplicado, nacidos en esta península y orgullosamente, son mexicanos.
Nos extraña saber que algunos de estos hombres no han sido debidamente retomados por la historia. Por lo tanto, debemos de hacerles justicia y darlos a conocer con su verdadero valor y dimensión real para que no se pierdan en la memoria del tiempo. No importa su origen o nacionalidad, para nosotros son ciudadanos universales que se convirtieron en los primeros bajacalifornianos. La historia no se improvisa.
La señora Josefa Cota
La señora Josefa Cota de Eaton participaba directa y activamente en la sociedad ya que en los círculos en los que se movía – de las esposas de las personalidades de Ensenada – era común pertenecer a alguna beneficencia o realizar algún trabajo voluntario para ayudar a las clases necesitadas. Algunas de las esposas se encontraban involucradas en la colecta para la construcción del templo católico próximo a construirse.
Después de enviudar la señora Cota, algunas de sus actividades quedaron registradas en algunos documentos de compra/venta. En octubre de 1890 vendió 22 hectáreas de terreno en Santo Tomás a favor del señor Manuel González. El 22 de julio de 1892 se otorgó la adjudicación de bienes de la sucesión de Ricardo P. Eaton, con respecto al rancho San Ramón, a favor de Ricardo Bernardino, Alfredo, Federico, Sara Josefa, Robertito (probablemente de apellido Eaton), Josefa (posiblemente la viuda) y Santos Ulises (posiblemente un sobrino).
En 1894, vendió una fracción –182 hectáreas– del terreno denominado Los Alisitos en Santo Tomás a favor de Walter Nordhoff.
La descendencia Eaton
Primera generación: el capitán Ricardo Eaton y la señora Josefa Severiana Cota tuvieron 5 hijos –los Eaton Cota– quienes nacieron entre 1878 y 1885 en Real del Castillo, Santo Tomás y Ensenada. Ellos fueron:
Ricardo Bernardino
Alfredo
Federico
Sara Josefa
Roberto
Segunda generación: el capitán Eaton tuvo veinte nietos.
Los Eaton Palacio. Ricardo Bernardino Eaton Cota, hijo mayor, se casó con Guadalupe Palacio Sosa, natural de Ensenada, y tuvieron trece hijos:
Esther
Ricardo Rodolfo
Antonio
Roberto Esteban
Josefina
Genoveva
Juan
Federico
Guadalupe
Modesto
Vicente
Manuela
Faraón
Ricardo Bernardino tuvo otro hijo:
Francisco Eaton Espinoza
Alfredo Eaton Cota, el segundo hijo, no dejó descendencia. A Federico, el tercer hijo, no se le conoce descendencia.
Josefa Eaton Cota, la única hija, se casó con Hernando Limón, de Tijuana, y tuvo tres hijos, los Limón Eaton.
Roberto (Chapo) Eaton Cota, el quinto y último hijo, quien sigue con la tradición de la herrería que se encontraba junto a la cantina Hussong, se casó con Marta Palacio –hermana de Guadalupe Palacio, esposa de su hermano Ricardo Bernardino– y tuvieron tres hijos, también Eaton Palacio:
María Cruz
Carlos
Manuel
Tercera generación: fueron 60 bisnietos del capitán Eaton.
Cuarta generación: 125 tataranietos del capitán Eaton.
Quinta generación: 6 choznos. El último Eaton nació el 31 de octubre del 2000: Bruno, hijo de Porfirio, a su vez hijo de Norberto, cuyo padre fue Antonio, cuyo progenitor fue Ricardo Bernardino, hijo del capitán Ricardo P. Eaton. Cinco generaciones.
Esta semilla Eaton Cota ha germinado con orgullo. Los descendientes han sobresalido en diversos oficios y actualmente, cuentan con profesionales como licenciados en administración de empresas; licenciados en educación; una maestría en educación; prestadores de servicios; biólogos y comerciantes. Los jóvenes y niños Eaton actualmente prosiguen sus estudios en diversas escuelas y universidades, preparándose para el futuro.
Los miembros de la familia han participado activamente, y con éxito, en la vida cultural, política y social de Ensenada. Sus ramas se han extendido en ambos lados de la frontera, ya que hay quienes radican tanto en los Estados Unidos como en México.
Para finalizar, deseo agradecer las atenciones recibidas por la familia Eaton y la oportunidad que me permitió conocer uno de los aspectos humanos de un personaje de nuestra historia, y creo que es justo decir muy claramente:
En tanto no olvidemos a nuestros seres queridos, éstos jamás morirán.
¡Capitán Eaton, su estancia en su querida Ensenada produjo los frutos que todo buen hombre desea en su vida! ¡Una gran familia!

6 comentarios:

  1. Sr. PetersonLegrand. Agradecemos infinoitamente sus comentarios. Nos sentimos orgullosos de qque un antepasado de nuestra familia haya sido tomado en cuenta en esta pagina. Gracias por la distincion
    Norberto Eaton, Soraya Eaton y Karina Eaton (Cancun

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  2. Sr. Heberto Peterson,
    Agradecemos enormemente su atención en la publicacion de este articulo, a la Fam y descendientes del Capitan Ricardo P. Eaton, por parte de hijos, nietos y biznietos del Sr. Norberto Eaton mejor conocido como el Nene Eaton...
    Saludos cordiales desde Tulum, en el estado de Quintana Roo
    Karina Eaton Montaño 5ta. generación directa

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  3. Sr. Peterson.
    muchas gracias por la publicaci0n de este articulo, el Sr. Ricador y la Sra. Guadalupe Eaton fueron mis bisabuelos,gente de gran corazon creci junto a ellos, y siempre recuerdo esa epoca, fue la mejor de mi vida.
    con cariño
    Yadira Kennedy D.
    Puerto de Ensenada, B.C

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  4. Buenas tardes Sr. Peterson, le escribe Guillermo Eaton Murillo, 5ta generación. Antes que nada, quiero agradecerle por este articulo que me dio a conocer muchas cosas que no conocía acerca de mi familia, a su vez, debo informarle que el ultimo Eaton nacio el 18 Junio del 2009, se llama Santiago, y es hijo de mi hermana, Gabriela Eaton, que a su vez es hija de Guillermo, cuyo padre fue Antonio, hijo de Ricardo Bernardino, quien es hijo del Capitan Eaton.

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  5. Hola Sr Peterson, yo soy Dora hija de Modesto nieto de el capitan Eaton, naci en el bello Puerto de Ensenada y vivo en Estados Unidos en California. Quiciera darle tambien las gracias por darnos a conocer esta gran historia y me gustaria decir que yo lei toda la informacion que usted publico` y me da gran orgullo confesarle que mis lagrimas brotaron al recordar que algunos si no la mayoria de esta historia mi padre la habia mencionado antes. Algunos de mis hermanos quizas recordaran bien. Tambien tengo informacion que por parte de mi padre nacio un pequeno Eaton llamado William hijo de Erick Eaton quien es tataranieto de el capitan Eaton.

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  6. Hola Sr Peterson, primero que nada deseo darle las gracias por la información que nos ha compartido de mi antepasado, el Capitán Richard Patrick Eaton Lane, información que sin duda ha resultado sumamente interesante. Como comentario adicional le comento que mi nombre es Rosa Eaton Guerrero (1960) primogénita de Norberto "Nene" Eaton Aguilar (1935) y Marìa del Socorro Guerrero Parra (1942), así como dos hermanas mas de nombres Sandra Eaton Guerrero nacida en 1961 (Finada) y Norma Eaton Guerrero (1962). Norberto "Nene" Eaton Aguilar fue el hijo mayor de Antonio Eaton Palacio, a su vez hijo de Ricardo Bernardino Eaton Cota, quien era hijo del Capitán Richard P. Eaton Lane. Por parte de la familia Eaton Guerrero, tenemos que Sandra tuvo tres hijos de nombres Alejandro (1979), Sandra Liliana (1988) y Cindy Aracely de apellidos Aceves Eaton (1990), Norma Eaton Guerrero tiene dos hijas Norma Jacqueline y Estephanie Vargas Eaton y una servidora cuatro hijos de nombres Juan Octavio (1983), Josè Fausto (1990) y Paúl Alejandro Martìnez Eaton (1992) así como Josè Norberto Jacobo Eaton (2000).
    Actualmente Norberto "Nene" Eaton tiene 5 biznietos de nombres: Octavio David Martinez Rubio (2000), hijo de Juan Octavio Martinez Eaton, Sandra Julissa lopez Aceves (2004) y Jose Ismael Oviedo Aceves (2016), hijos de Sandra Liliana Aceves Eaton, Alejandro Aceves Arce (2011), hijo de Alejandro Aceves Eaton y Alessandra Vargas Aceves (2014), hija de Cindy Araceli Aceves Eaton. Por ultimo es pertinente aclarar que mi señor padre Norberto "Nene" Eaton Aguilar, tuvo en total 11 hijos de los cuales sobrevivimos 10. A continuación enlisto los nombres de todos mis hermanos:
    Esmeralda Eaton Cardenas
    Ricardo Eaton Cárdenas
    Amada Gisela Eaton Cárdenas
    Karina Eaton Montaño
    Porfirio Eaton Gutièrrez
    Norberto Eaton Rodrìguez
    Ruth Eaton Montaño
    Soraya Eaton Montaño
    Norma Eaton Guerrero
    Sandra Eaton Guerrero+
    Rosa Eaton Guerrero

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