CRONISTA DE ENSENADA
VICISITUDES DE UNOS GEMELOS
(segunda y última parte)
Heberto Peterson Legrand
El miércoles 11 de agosto escribí un articulo titulado: “Idénticos y Diferentes, Vicisitudes de unos Gemelos”, en el cuál describo una serie de anécdotas que nos han sucedido a mi gemelo Humberto y a mi. No imagine que un buen número de personas me pidieran que si había más anécdotas las publicara y, pues, aquí me tienen dando cumplimiento a la petición diciendo la verdad, palabras más palabras menos y no inventando ninguna:
Mi gemelo fue director administrativo del ISSSTECALI en Ensenada de 1981 a 1986. Un día estaban operando a nuestra Mamá y mientras terminaban la cirugía yo estaba en la oficina de mi hermano acompañándolo, éste tuvo que salir a otra área y yo me quede esperándolo. Minutos después un carpintero pide a la secretaria de mi gemelo que quería hablar con él. Yo le pedí que lo dejara pasar y al introducirse a la oficina comenzó a darme un sin fin de explicaciones sobre un determinado trabajo que tenía que hacer. Yo le dije que no, que creía más conveniente cancelarlo. Aquel hombre puso una cara de desconcierto y disgusto que no podía ocultar, en ese momento venía entrando mi gemelo a la oficina y le digo al carpintero señalando a mi hermano:--pero el tiene la última palabra—se dio cuenta de la broma y soltó la carcajada...no se que más pensaría pero... no lo quise averiguar.., yo espero que mi Mamá a pesar de la anestesia no se haya inquietado un poco...
En otra ocasión mi hijo Heberto se puso de novio con mi querida nuera Karen Gastelum García en Tijuana. Mi gemelo cierto día va a casa de mis consuegros Juan y Charo a quienes mucho queremos, allí estaban Karen y Heberto. Llegó, le hizo señas a mi hijo para que no lo delatara y se hizo pasar por mi. Lo recibieron, le ofrecieron quesos y vino, aquel se dejo consentir y como a los cuarenta minutos mi hijo no aguanto más y le dijo a Karen:--no es mi Papá, es mi tío Tito—Karen le dijo:--¡hay como crees, no puede ser!, mi hijo finalmente le dijo a mis consuegros la verdad y no lo podían creer y terminaron la reunión festejando la broma...jurando mi nuera que no se volvería a equivocar...
Unas semanas después estando mi hijo y mi nuera en casa de mi cuñada Velia, llega mi gemelo y dice Karen:--¡este si es tu papá y no me equivoco!. Mi hijo le decía:--Karen, es mi tío Tito y ella decía que no, tuvo mi gemelo que sacar sus tarjetas de identificación para convencerla.
Durante dos o tres años use barba y finalmente decidí quitármela. Llego a mí casa una noche y allí estaba de visita mi gemelo. Este en cuanto me vio me dijo:! Vamos a vacilar a Lety (su esposa). Nos cambiamos de ropa y de lentes. Antes me instruyo como llegaba a su casa....Llegamos, el se oculto...(el muy cobarde) y yo...pues cumpliendo las instrucciones. Toco, sale Lety, le di un beso, vi que se emociono ( ha de haber pensado ¡ cómo mejoro este!) y juntos caminamos desde el portón hasta la cocina. Al llegar a la puerta de la cocina me dice muy pensativa: ¡tu no eres Humberto!...yo pensé:¿sería por lo del beso..?.y le pregunto ¿cómo me descubriste? Y me contestó: porque el Archi (perro de la casa , adoración de mi gemelo) no te hizo fiestas. Mi gemelo quería tanto a su perro que no se quien sacaba a quien a pasear, si mi gemelo a su perro o el perro a mi gemelo. Como yo no le hacía caso al perro... me delato. Yo le decía a mi gemelo que el perro era joto y yo creo que este se dio cuenta y no me quería, pobre... murió de cáncer...
Vivimos en Mexicali de 1989 a 2002. Un señor a quien le decíamos “don Chayo” iba todos los días a limpiar el frente de la casa. El no sabía que yo era gemelo y cierto día no estando yo llega de visita mi hermano, cuando se retira estaba don chayo limpiando y oye que le dice mi esposa al despedirlo:--¡salúdame a tu mujer y a tus hijas!...don chayo puso una cara de sorpresa incontenible, mi señora se da cuenta de la reacción y le dice: don chayo el no es mi esposo y dice don chayo--¡claro que si es!...en ese momento llego yo y al verme don chayo suelta la risa. Mi señora le pregunto ¿ qué penso? Y el le contesta pense:...!que señora tan comprensiva! Hasta le manda saludos a la otra...
En otra ocasión y estando de visita mi gemelo y yo ausente (para variar) llega mi hija Soraya muy apurada, confunde a mi gemelo conmigo y le pide permiso para salir. Mi gemelo se lo da pero no me dijo nada. Llega la hija más tarde, de inmediato la regaño y ella se indigna porque le había dado el permiso, hasta que mi señora intervino para aclarar el mal entendido...una comunicación con óptica distorsionada...
Un día en Mexicali fui a darme da alta en el ISSSTECALI, al llegar de inmediato se pararon varias damas y se acercaron a abrazarme y hasta me besaron creyendo que era mi gemelo. Después de dejarme atender tan amablemente me identifique para hacerles saber que no era mi gemelo y pues...siguieron los trámites.
Una vez en Chula Vista estaba yo con mi esposa y dos de mis hijos en un restaurante, nos vio una pareja amiga del “despistado” suegro de mi gemelo y...muy finos le fueron con el chisme de que habían visto a mi gemelo con otra dama y sus hijos...El suegro de mi gemelo iba todos los días a casa de mi cuñada Lety y le preguntaba por mi gemelo: que si como estaba, si ya había llegado, si llegaba temprano, era tanta la insistencia que mi cuñada le pregunto:--¿por qué tanto interés?, su papá le dijo lo del restaurante y ella le recordó que éramos nosotros...!pobre mi gemelo que es toda nobleza y fidelidad!
Cierto día mi señora y yo llegamos a comprar paella a la “ Roca “ un restaurante que estaba frente al “ Palacio Azteca”. Al entrar me di cuenta que una pareja comenzó a “ cuchichear”, me percate del hecho y adrede comencé a abrazar a mi señora y le obsequie un par de besos y cariñosamente le decía: ¿qué más quieres llevar mi amor...?. Al salir me dice mi esposa: oye que te pasa...¿por que esa actitud?. Le dije: me confundieron con mi gemelo y les di material para que hablen más, así queme un poquito a mi gemelo. Luego les platicamos a mi gemelo y a mi cuñada...
Por último, pues hay otras, el día que se caso mi gemelo a mí me iban a felicitar, si eran ancianitas me daba pena engañarlas y pues se las mandaba a mi gemelo. Si eran jóvenes le quitaba la carga, los gemelos somos muy solidarios.
¿No se cuantas anécdotas tendrá mi gemelo y que yo Desconozco?. Aquí termina este relato de dos gemelos idénticos y Diferentes...
lunes, 18 de mayo de 2009
IDENTICOS Y DIFERENTES...primer parte
CRONISTA DE ENSENADA
IDENTICOS Y DIFERENTES
Vicisitudes de unos gemelos
(primera de dos partes)
Heberto Peterson Legrand
Sentado frente a la computadora hay días en que no se que tema voy a abordar. Me concentro y a veces me cuesta trabajo encontrar alguno, en otras ocasiones la “inspiración” llega pronto, aflora el tema y pongo manos a la obra, fluyen las ideas, se van deslizando los dedos en las teclas, concluyo el artículo, le doy una rápida repasada y lo mando al periódico. Tengo, entre otros, el defecto de no poner la atención que debo a la estructura, al léxico, etc. y estoy seguro que escritores conocedores han de encontrar muchos errores, por ello pido perdón...
Minutos atrás estaba pensando sobre que escribir, repase varios posibles temas cuando de repente me dije: “ escribe sobre tus experiencias como gemelo”, me entusiasmo la autosugerencia y, pues, manos a la obra...
Mi gemelo se llama Humberto Javier y yo Heberto Javier, brotamos a la existencia un 14 de marzo de 1941 (no se rían amigos). Desde el vientre materno mi gemelo era muy latoso, me daba patadas. Cuando nacimos yo muy amablemente le cedí el paso y el nació primero por eso es más viejo que yo dos minutos, es más se le nota...
Platicaba mi mamá que por error cierto día mi gemelo se quedó sin alimento porque a mí me dieron doble ración, como se dieron cuenta no lo se, de seguro mi gemelo ha de haber estado llorando inconsolablemente.
Ya estando más grandes, unos siete años de edad, mi gemelo hizo una travesura, mi Papá que era muy enérgico se le acerco para darle una merecida nalgada, mi gemelo corrió, mi Papá lo persiguió, se ocultó mi querido hermano y al dar la vuelta a la casa mi Padre Me ve
a mi y dolorosamente se confundió y me plancho las nalgas. La justicia se confundió y el inocente las pago...
Un par de años después, en la escuela “ Héroes de Baja California” y estando en diferentes salones decidimos engañar a los maestros cambiándonos de salón, así lo hicimos y una semana después dimos reversa sin que se percataran del hecho.
Mi gemelo era un gallo enano, era muy entron para los golpes...yo era más...prudente...sin embargo cierta ocasión llegó a la casa y me dice: “ mira aquel quiere pelearse conmigo y sale su buey (yo) a que me partieran la...cara.
Ya jóvenes, guapos y muy apuestos, platicamos y decidimos ya no vestirnos igual, ya nos sentíamos animalitos de exhibición, pasa el tiempo y cierto día nos invitaron a una fiesta en casa de Elsa Tavares. Llegó mi gemelo de trabajar , se arreglo para irse a la fiesta. Una media hora después llegué yo, me arreglé, mi Mamá se dio cuenta que me vestí exactamente igual a mi gemelo. Me fui a la fiesta y lo primero que veo es al otro “monito” vestido igual. Los dos nos vimos de arriba hacia abajo y pues...ni modo.
En otra fiesta estaba yo bailando con una amiga y tuvo necesidad de ir al tocador. Me quedé esperándola, casualmente mi gemelo estaba cerca, sale la muchacha, regresa y en el camino se encuentra a mi hermano, le pide seguir bailando y aquel que siempre tuvo un espíritu de sacrificio se puso a bailar y yo me quede de mirón viendo lo bien que se deslizaban sobre la pista...se veían divinos...
En verano vinieron de vacaciones dos primas del D.F., gemelas del mismo mes y del mismo año que nosotros. Una se llama Rosa Blanca y la otra Blanca Rosa, no cabe duda que tenían unos padres con una muy fecunda imaginación, batallamos un poco para no equivocarnos (pagamos las que debíamos). Un día de común acuerdo ellas se vistieron igual y nosotros también. Salimos a pasearnos por la calle Ruiz y Primera y fuimos la atracción del día...!como nos divertimos!.
Mi gemelo y yo somos idénticos y diferentes: físicamente iguales aunque el un poco más feo, los dos muy buenos bailarines, pero el mejor aún; él era más aventado que yo, hoy lo tienen más tranquilo y reposado; el tuvo muchas más novias, yo era más tímido, así se les dice a los mensos hoy en día, yo tenía fama de serio, el de alegre; a mi siempre me gusto estar pegado a los libros y escribir; en mi casa me decíaan el “leyon” con la intención de hacerme enojar pero...; el tiene otras aficiones, es muy trabajador, más practico que yo, el hace trabajos de plomería etc., si yo cambio un foco en la casa o intento arreglar una plancha todos se angustian (exagero un poco); el es sumamente caritativo, por todos se preocupa y siempre anda buscando a quien ayudar; yo no tengo la grandeza de su corazón. Podría seguir enumerando semejanzas y diferencias pero me faltaría espacio.
Cuando mi esposa estuvo embarazada mi gemelo estuvo achacoso con los tres hijos ( no piensen mal) yo también estuve pero a mi me dio por los antojos y le estoy muy agradecido a mi gemelo que la peor parte la haya asumido..je je., es más, cuando mi gemelo andaba en viaje de bodas andaba achacoso porque mi señora estaba embarazada, dice el que mis hijos a el también le han costado... Cuando mi cuñada estuvo embarazada yo seguí de antojos y con algo de sueño.
En otra ocasión estando yo en la Empacadora Porteña trabajando me sentí mal y me fui a la casa, ya estando en cama habla mi Mamá a Tijuana donde estaba viviendo mi hermano y resulta que acababa de llegar de su trabajo porque se había sentido mal. Muchas veces cuando he intentado hablar con el por teléfono al mismo tiempo el esta tratando de comunicarse conmigo; hay veces que yo ando inquieto y preocupado y resulta que el trae un problema y al revés, el siente mis estados de ánimo; una Navidad, sin ponernos de acuerdo les regalamos lo mismo a nuestras esposas...allí se las dejo.
Comparto contigo lector estás anécdotas de unos gemelos comunes y corrientes..
IDENTICOS Y DIFERENTES
Vicisitudes de unos gemelos
(primera de dos partes)
Heberto Peterson Legrand
Sentado frente a la computadora hay días en que no se que tema voy a abordar. Me concentro y a veces me cuesta trabajo encontrar alguno, en otras ocasiones la “inspiración” llega pronto, aflora el tema y pongo manos a la obra, fluyen las ideas, se van deslizando los dedos en las teclas, concluyo el artículo, le doy una rápida repasada y lo mando al periódico. Tengo, entre otros, el defecto de no poner la atención que debo a la estructura, al léxico, etc. y estoy seguro que escritores conocedores han de encontrar muchos errores, por ello pido perdón...
Minutos atrás estaba pensando sobre que escribir, repase varios posibles temas cuando de repente me dije: “ escribe sobre tus experiencias como gemelo”, me entusiasmo la autosugerencia y, pues, manos a la obra...
Mi gemelo se llama Humberto Javier y yo Heberto Javier, brotamos a la existencia un 14 de marzo de 1941 (no se rían amigos). Desde el vientre materno mi gemelo era muy latoso, me daba patadas. Cuando nacimos yo muy amablemente le cedí el paso y el nació primero por eso es más viejo que yo dos minutos, es más se le nota...
Platicaba mi mamá que por error cierto día mi gemelo se quedó sin alimento porque a mí me dieron doble ración, como se dieron cuenta no lo se, de seguro mi gemelo ha de haber estado llorando inconsolablemente.
Ya estando más grandes, unos siete años de edad, mi gemelo hizo una travesura, mi Papá que era muy enérgico se le acerco para darle una merecida nalgada, mi gemelo corrió, mi Papá lo persiguió, se ocultó mi querido hermano y al dar la vuelta a la casa mi Padre Me ve
a mi y dolorosamente se confundió y me plancho las nalgas. La justicia se confundió y el inocente las pago...
Un par de años después, en la escuela “ Héroes de Baja California” y estando en diferentes salones decidimos engañar a los maestros cambiándonos de salón, así lo hicimos y una semana después dimos reversa sin que se percataran del hecho.
Mi gemelo era un gallo enano, era muy entron para los golpes...yo era más...prudente...sin embargo cierta ocasión llegó a la casa y me dice: “ mira aquel quiere pelearse conmigo y sale su buey (yo) a que me partieran la...cara.
Ya jóvenes, guapos y muy apuestos, platicamos y decidimos ya no vestirnos igual, ya nos sentíamos animalitos de exhibición, pasa el tiempo y cierto día nos invitaron a una fiesta en casa de Elsa Tavares. Llegó mi gemelo de trabajar , se arreglo para irse a la fiesta. Una media hora después llegué yo, me arreglé, mi Mamá se dio cuenta que me vestí exactamente igual a mi gemelo. Me fui a la fiesta y lo primero que veo es al otro “monito” vestido igual. Los dos nos vimos de arriba hacia abajo y pues...ni modo.
En otra fiesta estaba yo bailando con una amiga y tuvo necesidad de ir al tocador. Me quedé esperándola, casualmente mi gemelo estaba cerca, sale la muchacha, regresa y en el camino se encuentra a mi hermano, le pide seguir bailando y aquel que siempre tuvo un espíritu de sacrificio se puso a bailar y yo me quede de mirón viendo lo bien que se deslizaban sobre la pista...se veían divinos...
En verano vinieron de vacaciones dos primas del D.F., gemelas del mismo mes y del mismo año que nosotros. Una se llama Rosa Blanca y la otra Blanca Rosa, no cabe duda que tenían unos padres con una muy fecunda imaginación, batallamos un poco para no equivocarnos (pagamos las que debíamos). Un día de común acuerdo ellas se vistieron igual y nosotros también. Salimos a pasearnos por la calle Ruiz y Primera y fuimos la atracción del día...!como nos divertimos!.
Mi gemelo y yo somos idénticos y diferentes: físicamente iguales aunque el un poco más feo, los dos muy buenos bailarines, pero el mejor aún; él era más aventado que yo, hoy lo tienen más tranquilo y reposado; el tuvo muchas más novias, yo era más tímido, así se les dice a los mensos hoy en día, yo tenía fama de serio, el de alegre; a mi siempre me gusto estar pegado a los libros y escribir; en mi casa me decíaan el “leyon” con la intención de hacerme enojar pero...; el tiene otras aficiones, es muy trabajador, más practico que yo, el hace trabajos de plomería etc., si yo cambio un foco en la casa o intento arreglar una plancha todos se angustian (exagero un poco); el es sumamente caritativo, por todos se preocupa y siempre anda buscando a quien ayudar; yo no tengo la grandeza de su corazón. Podría seguir enumerando semejanzas y diferencias pero me faltaría espacio.
Cuando mi esposa estuvo embarazada mi gemelo estuvo achacoso con los tres hijos ( no piensen mal) yo también estuve pero a mi me dio por los antojos y le estoy muy agradecido a mi gemelo que la peor parte la haya asumido..je je., es más, cuando mi gemelo andaba en viaje de bodas andaba achacoso porque mi señora estaba embarazada, dice el que mis hijos a el también le han costado... Cuando mi cuñada estuvo embarazada yo seguí de antojos y con algo de sueño.
En otra ocasión estando yo en la Empacadora Porteña trabajando me sentí mal y me fui a la casa, ya estando en cama habla mi Mamá a Tijuana donde estaba viviendo mi hermano y resulta que acababa de llegar de su trabajo porque se había sentido mal. Muchas veces cuando he intentado hablar con el por teléfono al mismo tiempo el esta tratando de comunicarse conmigo; hay veces que yo ando inquieto y preocupado y resulta que el trae un problema y al revés, el siente mis estados de ánimo; una Navidad, sin ponernos de acuerdo les regalamos lo mismo a nuestras esposas...allí se las dejo.
Comparto contigo lector estás anécdotas de unos gemelos comunes y corrientes..
viernes, 15 de mayo de 2009
Leo Peteron Cota. Remembranzas...segunda y última parte
CRONISTA DE ENSENADA.
LEO PETERSON COTA
REMEMBRANZA
(segunda y última parte)
Heberto J. Peterson Legrand.
En relación a Doña Josefita que era de Ures, Sonora, ella estuvo casada primero con un militar de apellido Martínez y tuvieron un hijo de nombre Ramón que también fue militar y posteriormente se caso con un señor de apellido Korner. Recordaba yo, mientras platicaba con Leo que estando Ramón cenando con su íntimo amigo le llegó la orden para que al siguiente día fusilara a su compañero de armas y amigo. El no quería hacerlo pero el amigo le hizo ver que como militar tenía que cumplir las ordenes y finalmente tuvo que hacerlo. Este hecho destrozo la vida de Ramón quien refugiándose en el alcohol murió joven.
Doña Josefita a quienes los sobrinos vieron como su mamá era una mujer instruida que le gustaba la lectura y disfrutaba, entre otras lecturas, las novelas de Sherlock Holmes. Ya cuando se quedó prácticamente ciega, Doña Esperanza Cota de Peterson, mamá de Leo, todos los días iba en la tarde a leerle. Doña Esperanza tocaba muy bonito el piano y en las muy frecuentes reuniones deleitaba a los presentes con sus interpretaciones.
Lupita, hermana de Leo, teniendo aproximadamente 12 años fallece, su madre sufre mucho y cuando Leo me platicaba el hecho sus ojos, a pesar de que pasaron muchos años se humedecieron y la voz se le quebró mientras decía: ¡es que mi madre sufrió tanto!...Leo es un hombre de una gran sensibilidad. Su mamá dejó de tocar el piano.
Seguí escarbando su memoria y recuerda que Doña Clara Andonaegui les vendió una vaca en $ 50.00 pesos y que cuando las vacas ya se agotaban las cambiaban por otra pero tenían que pagar $ 25.00 pesos. En ese tiempo las tiendas no vendían leche.
Recuerda a Don Federico Valentín que salía en su carro especial transportando leche. Las personas salían con sus ollas y él con una medida las surtía. ¡ En ese tiempo que rica nata se ha de haber comido!...
Allá por la década de los treinta dice Leo que las fiestas del 5 de mayo y las otras se festejaban con bailes en el Palacio Municipal ubicado en ese tiempo donde esta hoy el Archivo Histórico de Ensenada. El Palacio Municipal se quemó en 1944-45 y allí mismo se construyó en 1947 el Mercado Público.
Sigue diciendo Leo que la música era interpretada por orquestas y disfrutaban del Chotis, valses y corridos, entre otros.
También se realizaban bailes en el edificio de La Mutualista Progreso. La gente se arreglaba muy bien, las mamás estaban presentes y los jóvenes les pedían permiso para bailar con sus hijas.
También hacían tardeadas en distintas casas y recuerda muy gratamente las reuniones en las casas de Kily Gándara y Lucía Ramírez. Tocaban el piano y disfrutaban, entre otras, la música de Glenn Miller que estaba de moda.
Respecto a la cacería me dijo que iba mucho con el Dr. Peterson y su papá, Don Alfonso. Iban al Estero, el Naranjo, Ojos Negros y Real del Castillo en el Valle de San Rafael. En aquel entonces había muy pocos ranchos.
Otro lugar de cacería era delante del cerro llamado el “ Keki” , pues en aquellos años era puro monte.
Me siguió diciendo que allá por el año de 1927 o 1928 su papá conducía la diligencia , unos vehículos con capacidad para siete u ocho personas a quienes trasladaba de Ensenada a San Diego.
Entre otros recuerdos, le vino a la memoria que frente a la Dorians vivía la familia Tucker y junto a su casa tenían una bomba de gasolina y pastura para caballos.
Recordó también a “ Chiflín” un chino con ese apodo que fue cocinero en casa del Dr. Peterson y después tuvo un restaurante en la calle Gastélum entre segunda y tercera, dice que la orden de comida costaba $ 1.20 e incluía un helado.
Le vino a la memoria una tienda de chinos-José y Felipe-que estaban ubicados en la esquina de la calle octava y Gastélum. Confeso que a veces se robaban un huevo de las gallinas de su casa y el chino se los cambiaba por un pan de dulce. Y no faltaba Ramón que tenía su tienda donde estaba la Canasta en la Ruiz y calle Octava donde hoy está la farmacia San Martín.
Le pregunte sobre Ensenada en la época de la Segunda Guerra Mundial. A Leo lo enlistaron en la reserva y los entrenaban primero en la avenida Ruiz entre calles nueve y diez y después a espaldas del Hotel Riviera.
A los automovilistas los obligaban a ponerle papel celofán a los focos o faroles de los carros.
Dice que en una ocasión-eran como las doce de la noche- cuando de pronto escucharon muchos disparos de armas y vieron un combate cerca de su casa. Se asustaron creyendo que se trataba de alguna invasión sin saber que se trataba de un simulacro...
En otra oportunidad seguiremos escarbando en el baúl de los recuerdos que mucho aportan para conocer la Ensenada de aquellas épocas.
LEO PETERSON COTA
REMEMBRANZA
(segunda y última parte)
Heberto J. Peterson Legrand.
En relación a Doña Josefita que era de Ures, Sonora, ella estuvo casada primero con un militar de apellido Martínez y tuvieron un hijo de nombre Ramón que también fue militar y posteriormente se caso con un señor de apellido Korner. Recordaba yo, mientras platicaba con Leo que estando Ramón cenando con su íntimo amigo le llegó la orden para que al siguiente día fusilara a su compañero de armas y amigo. El no quería hacerlo pero el amigo le hizo ver que como militar tenía que cumplir las ordenes y finalmente tuvo que hacerlo. Este hecho destrozo la vida de Ramón quien refugiándose en el alcohol murió joven.
Doña Josefita a quienes los sobrinos vieron como su mamá era una mujer instruida que le gustaba la lectura y disfrutaba, entre otras lecturas, las novelas de Sherlock Holmes. Ya cuando se quedó prácticamente ciega, Doña Esperanza Cota de Peterson, mamá de Leo, todos los días iba en la tarde a leerle. Doña Esperanza tocaba muy bonito el piano y en las muy frecuentes reuniones deleitaba a los presentes con sus interpretaciones.
Lupita, hermana de Leo, teniendo aproximadamente 12 años fallece, su madre sufre mucho y cuando Leo me platicaba el hecho sus ojos, a pesar de que pasaron muchos años se humedecieron y la voz se le quebró mientras decía: ¡es que mi madre sufrió tanto!...Leo es un hombre de una gran sensibilidad. Su mamá dejó de tocar el piano.
Seguí escarbando su memoria y recuerda que Doña Clara Andonaegui les vendió una vaca en $ 50.00 pesos y que cuando las vacas ya se agotaban las cambiaban por otra pero tenían que pagar $ 25.00 pesos. En ese tiempo las tiendas no vendían leche.
Recuerda a Don Federico Valentín que salía en su carro especial transportando leche. Las personas salían con sus ollas y él con una medida las surtía. ¡ En ese tiempo que rica nata se ha de haber comido!...
Allá por la década de los treinta dice Leo que las fiestas del 5 de mayo y las otras se festejaban con bailes en el Palacio Municipal ubicado en ese tiempo donde esta hoy el Archivo Histórico de Ensenada. El Palacio Municipal se quemó en 1944-45 y allí mismo se construyó en 1947 el Mercado Público.
Sigue diciendo Leo que la música era interpretada por orquestas y disfrutaban del Chotis, valses y corridos, entre otros.
También se realizaban bailes en el edificio de La Mutualista Progreso. La gente se arreglaba muy bien, las mamás estaban presentes y los jóvenes les pedían permiso para bailar con sus hijas.
También hacían tardeadas en distintas casas y recuerda muy gratamente las reuniones en las casas de Kily Gándara y Lucía Ramírez. Tocaban el piano y disfrutaban, entre otras, la música de Glenn Miller que estaba de moda.
Respecto a la cacería me dijo que iba mucho con el Dr. Peterson y su papá, Don Alfonso. Iban al Estero, el Naranjo, Ojos Negros y Real del Castillo en el Valle de San Rafael. En aquel entonces había muy pocos ranchos.
Otro lugar de cacería era delante del cerro llamado el “ Keki” , pues en aquellos años era puro monte.
Me siguió diciendo que allá por el año de 1927 o 1928 su papá conducía la diligencia , unos vehículos con capacidad para siete u ocho personas a quienes trasladaba de Ensenada a San Diego.
Entre otros recuerdos, le vino a la memoria que frente a la Dorians vivía la familia Tucker y junto a su casa tenían una bomba de gasolina y pastura para caballos.
Recordó también a “ Chiflín” un chino con ese apodo que fue cocinero en casa del Dr. Peterson y después tuvo un restaurante en la calle Gastélum entre segunda y tercera, dice que la orden de comida costaba $ 1.20 e incluía un helado.
Le vino a la memoria una tienda de chinos-José y Felipe-que estaban ubicados en la esquina de la calle octava y Gastélum. Confeso que a veces se robaban un huevo de las gallinas de su casa y el chino se los cambiaba por un pan de dulce. Y no faltaba Ramón que tenía su tienda donde estaba la Canasta en la Ruiz y calle Octava donde hoy está la farmacia San Martín.
Le pregunte sobre Ensenada en la época de la Segunda Guerra Mundial. A Leo lo enlistaron en la reserva y los entrenaban primero en la avenida Ruiz entre calles nueve y diez y después a espaldas del Hotel Riviera.
A los automovilistas los obligaban a ponerle papel celofán a los focos o faroles de los carros.
Dice que en una ocasión-eran como las doce de la noche- cuando de pronto escucharon muchos disparos de armas y vieron un combate cerca de su casa. Se asustaron creyendo que se trataba de alguna invasión sin saber que se trataba de un simulacro...
En otra oportunidad seguiremos escarbando en el baúl de los recuerdos que mucho aportan para conocer la Ensenada de aquellas épocas.
jueves, 14 de mayo de 2009
Leo Peterson Cota-Remebranzas Primera parte
CRONISTA DE ENSENADA
LEO PETERSON COTA
REMEMBRANZAS
(primera parte)
Heberto J. Peterson Legrand.
Hacia tiempo que quería entrevistar a mi primo hermano y compadre: Leo Peterson Cota, nacido el 18 de marzo de 1923 en Ensenada.
Leo es nieto del Dr. Bertram Peterson Hegge e hijo de Don Alfonso Peterson Gutiérrez y Doña Esperanza Cota.
Es un experto cazador, y entre otras actividades fue gerente de la Pepsicola y, junto con mi comadre Carmela Salvatierra formó una excelente familia, dando a sus hijos: Leo, Eugenio, Juan Carlos e Ivan formación profesional y una educación en valores que ambos comunicaron y siguen comunicando con el ejemplo.
Fuimos Toña mi esposa y yo a visitarlos y disfrutando de unas copas de vino me di a la tarea de abrir el baúl de sus recuerdos para obtener un mínimo de información que gustosamente compartió.
En sus remembranzas recordó sus estudios en la “Escuela Progreso” que en ese entonces era exclusivamente para varones. Allí estuvo hasta quinto año y dice que cuando la “ Escuela Corregidora”, que era exclusivamente para mujeres se convirtió en mixta, él y otros amigos se inscribieron de inmediato...no quisieron dejar pasar esa oportunidad...
Recuerda con mucho cariño a La profesora Concepción Legaspy, maestra muy querida en Ensenada y perteneciente a las familias fundadoras del puerto, quien fue su profesora en la Corregidora.
Leo nació en la calle Gastélum, entre las calles siete y ocho, en la que fue primer casa del Dr. Bertram Peterson, casa que aún existe y está frente al CESPE.
Entre otras, recuerda muy gratamente a vecinos de aquellos años de la década de los 20 del siglo pasado. Le vinieron a la memoria la familia Sarabia Escandón y los Beltrán cuya casa sigue ubicada en la esquina de la calle séptima frente a la carnicería Herford.
Junto a su casa estaba una que, dice él, parecía castillo y pertenecía a la familia Marrón.
En aquel apacible Ensenada los niños y jóvenes jugaban a las canicas y al trompo, y eran tan buenos que los adultos se reunían para verlos jugar. Recuerda a su hermano Alfonso, excelente para las canicas y a Poncho Escandón.
Jugaban béisbol a espaldas del “ Cine Centenario “, el cuál fue inaugurado en 1910 con motivo del primer Centenario de nuestra Independencia.
Después se fueron a jugar en un terreno baldío ubicado en la esquina de Gastélum y calle octava donde estaría después la casa del Dr. Cicerón Mejía.
Al “ Cine Centenario” iban a la matiné y les cobraban 20 centavos. La luz se apagaba durante la proyección de las películas unas seis o siete veces, debido a una planta de luz que surtía a la ciudad y seguido fallaba.
Junto al cine, un señor de apellido Payan tenía un puesto donde vendía sodas y emparedados. El señor Payan después fue administrador del “Restaurante Colonial”, ubicado en la calle segunda entre la Avenida José Manuel Ruiz y la calle Alvaro Obregón, antes de que fuera propiedad de la familia Rembao.
Siguiendo con sus recuerdos, nos platicaba que en esa época no había gas y las estufas eran de leña. Los burreros los surtían de leña y aún recuerda, como si fuera hoy, el rechinar de la leña atada con unas cuerdas mientras unos ocho o diez burros avanzaban por las calles trasladando el producto que las familias demandaban.
Le pregunte que recuerdos conservaba del abuelo, Dr. Peterson, y me dijo que era un hombre muy ordenado, metódico. A las siete de la mañana, todos los días, salía rumbo a la carnicería de los Núñez, ubicada en la Avenida Benito Juárez frente al “cine Ensenada”.
A las 12:00 horas todos debían estar sentados frente a la mesa para comer; a las 19:00 horas se cenaba y a las 21:00 horas se iba a acostar.
Acostumbraba jugar cartas (la malilla) muy seguido y acompañado por Doña Josefita, su cuñada, y las hermanas Legaspy, entre otras personas. Era un hombre serio pero muy buena persona.
La esposa del Dr. Peterson, Doña Guadalupe Gutiérrez murió muy joven y su hermana Josefita se quedo a educar y cuidar sus sobrinos quienes siempre la vieron como una madre.
LEO PETERSON COTA
REMEMBRANZAS
(primera parte)
Heberto J. Peterson Legrand.
Hacia tiempo que quería entrevistar a mi primo hermano y compadre: Leo Peterson Cota, nacido el 18 de marzo de 1923 en Ensenada.
Leo es nieto del Dr. Bertram Peterson Hegge e hijo de Don Alfonso Peterson Gutiérrez y Doña Esperanza Cota.
Es un experto cazador, y entre otras actividades fue gerente de la Pepsicola y, junto con mi comadre Carmela Salvatierra formó una excelente familia, dando a sus hijos: Leo, Eugenio, Juan Carlos e Ivan formación profesional y una educación en valores que ambos comunicaron y siguen comunicando con el ejemplo.
Fuimos Toña mi esposa y yo a visitarlos y disfrutando de unas copas de vino me di a la tarea de abrir el baúl de sus recuerdos para obtener un mínimo de información que gustosamente compartió.
En sus remembranzas recordó sus estudios en la “Escuela Progreso” que en ese entonces era exclusivamente para varones. Allí estuvo hasta quinto año y dice que cuando la “ Escuela Corregidora”, que era exclusivamente para mujeres se convirtió en mixta, él y otros amigos se inscribieron de inmediato...no quisieron dejar pasar esa oportunidad...
Recuerda con mucho cariño a La profesora Concepción Legaspy, maestra muy querida en Ensenada y perteneciente a las familias fundadoras del puerto, quien fue su profesora en la Corregidora.
Leo nació en la calle Gastélum, entre las calles siete y ocho, en la que fue primer casa del Dr. Bertram Peterson, casa que aún existe y está frente al CESPE.
Entre otras, recuerda muy gratamente a vecinos de aquellos años de la década de los 20 del siglo pasado. Le vinieron a la memoria la familia Sarabia Escandón y los Beltrán cuya casa sigue ubicada en la esquina de la calle séptima frente a la carnicería Herford.
Junto a su casa estaba una que, dice él, parecía castillo y pertenecía a la familia Marrón.
En aquel apacible Ensenada los niños y jóvenes jugaban a las canicas y al trompo, y eran tan buenos que los adultos se reunían para verlos jugar. Recuerda a su hermano Alfonso, excelente para las canicas y a Poncho Escandón.
Jugaban béisbol a espaldas del “ Cine Centenario “, el cuál fue inaugurado en 1910 con motivo del primer Centenario de nuestra Independencia.
Después se fueron a jugar en un terreno baldío ubicado en la esquina de Gastélum y calle octava donde estaría después la casa del Dr. Cicerón Mejía.
Al “ Cine Centenario” iban a la matiné y les cobraban 20 centavos. La luz se apagaba durante la proyección de las películas unas seis o siete veces, debido a una planta de luz que surtía a la ciudad y seguido fallaba.
Junto al cine, un señor de apellido Payan tenía un puesto donde vendía sodas y emparedados. El señor Payan después fue administrador del “Restaurante Colonial”, ubicado en la calle segunda entre la Avenida José Manuel Ruiz y la calle Alvaro Obregón, antes de que fuera propiedad de la familia Rembao.
Siguiendo con sus recuerdos, nos platicaba que en esa época no había gas y las estufas eran de leña. Los burreros los surtían de leña y aún recuerda, como si fuera hoy, el rechinar de la leña atada con unas cuerdas mientras unos ocho o diez burros avanzaban por las calles trasladando el producto que las familias demandaban.
Le pregunte que recuerdos conservaba del abuelo, Dr. Peterson, y me dijo que era un hombre muy ordenado, metódico. A las siete de la mañana, todos los días, salía rumbo a la carnicería de los Núñez, ubicada en la Avenida Benito Juárez frente al “cine Ensenada”.
A las 12:00 horas todos debían estar sentados frente a la mesa para comer; a las 19:00 horas se cenaba y a las 21:00 horas se iba a acostar.
Acostumbraba jugar cartas (la malilla) muy seguido y acompañado por Doña Josefita, su cuñada, y las hermanas Legaspy, entre otras personas. Era un hombre serio pero muy buena persona.
La esposa del Dr. Peterson, Doña Guadalupe Gutiérrez murió muy joven y su hermana Josefita se quedo a educar y cuidar sus sobrinos quienes siempre la vieron como una madre.
domingo, 10 de mayo de 2009
Don José Luis Fernández Bandini...Dejo la noble huella de su entrega.
CRONISTA DE LA CIUDAD.
DEJO HUELLA…..
(a Don José Luis Fernández Bandini)
2004.
Heberto Peterson Legrand
Muchos recordamos a aquel hermoso edificio conocido como: “ El Riviera”, abandonado, atrapado por los medanos, cueva de malvivientes, destruyéndose y en peligro de ser pasto de las llamas…
Hoy transitamos por el boulevard costero y con orgullo vemos un Centro Civico Social y Cultural majestuoso que deleita a propios y extraños por su belleza…
Hace un año quien fuera el alma del Riviera, Don José Luis Feranández Bandini, fue a su cita con el Creador: 85 años de trabajo fecundo y creador, murió como sólo el podía morir, activo y poniendo siempre lo mejor de si mismo.
En mejores manos no pudo haber estado el Centro Civico, Social y Cultural, y lo digo porque gracias a su capacidad creativa logró sintetizar extraordinariamente en el ámbito de lo histórico y cultural lo prehispánico, colonial y contemporáneo.
Los ensenadenses y quienes nos visitan de fuera: turismo nacional o extranjero, disfrutamos la belleza de sus jardines con su bella fauna, los paseos de: los indigenas, misioneros, conquistadores, municipios etc., que dan mucho sentido a los recorridos y a nosotros nos da un mayor sentido de identidad.
Son muchas las personas con las que he platicado y me dicen que el Sr. Fernández los aconsejaba y orientaba: unos le decían el señor Fernández y otros el señor Bandini.
Yo guardo muchos gratos recuerdos de él. Cuando perdí a mi padre en 1955 mi primer trabajo me lo dió en 1956. Siempre me alentó para que me superara y me surtía de libros para que me fuera cultivando, fue mi tutor intelectual.
El era una persona muy culta: formado con los jesuitas durante muchos años: tenía su licenciatura en filosofía, letras griegas y latinas. Su formación era profundamente humanista y siempre estuvo comprometido con aquellas acciones al servicio de la comunidad.
Fundador de la Caballería de Colón en 1954, de los Escuderos en 1957 y cofundador de la primer televisora de Ensenada , siempre inquieto incursiono en programas culturales porque el siempre decía que la cultura era un camino de crecimiento personal, que ésta elevaba al hombre a convertirse en más persona.
Ayer escribía de la importancia de rescatar la memoria de aquellos ciudadanos que entregaron lo mejor de si mismos a Ensenada y escribí sobre Don Hesiquio Treviño, hoy estás lineas quieren rescatar la memoria de Don José Luis que hoy cumple un año de haber partido a su destino final, donde de seguro, como Don Hesiquio estarán gozando de la presencia del Creador, ambos era hombres de una profunda Fe.
Lo que muchos padres de familia anhelamos es el dejarles a los hijos lo mejor y poder verlos como ciudadanos útiles a su patria.
Don José Luis y su espoda Doña Eugenia, que aún vive, tuvieron y han tenido la dicha de ver que sus hijos han sido ciudadanos comprometidos con su comunidad; hombres y mujeres de bien y forjadores de familias que sustentan su quehacer en los valores trascendentes y humanos.
El Centro Cívico Social y Cultural en sus jardines sintetiza la historia regional y local con el paseo de las etnias; la de los exploradores, misioneros, el parque misional, monumentos y mucha información sobre los municipios, flora y fauna de Baja California.
Don José Luis Fernández Bandini...un hombre que dejo la noble huella de su entrega a Ensenada.
DEJO HUELLA…..
(a Don José Luis Fernández Bandini)
2004.
Heberto Peterson Legrand
Muchos recordamos a aquel hermoso edificio conocido como: “ El Riviera”, abandonado, atrapado por los medanos, cueva de malvivientes, destruyéndose y en peligro de ser pasto de las llamas…
Hoy transitamos por el boulevard costero y con orgullo vemos un Centro Civico Social y Cultural majestuoso que deleita a propios y extraños por su belleza…
Hace un año quien fuera el alma del Riviera, Don José Luis Feranández Bandini, fue a su cita con el Creador: 85 años de trabajo fecundo y creador, murió como sólo el podía morir, activo y poniendo siempre lo mejor de si mismo.
En mejores manos no pudo haber estado el Centro Civico, Social y Cultural, y lo digo porque gracias a su capacidad creativa logró sintetizar extraordinariamente en el ámbito de lo histórico y cultural lo prehispánico, colonial y contemporáneo.
Los ensenadenses y quienes nos visitan de fuera: turismo nacional o extranjero, disfrutamos la belleza de sus jardines con su bella fauna, los paseos de: los indigenas, misioneros, conquistadores, municipios etc., que dan mucho sentido a los recorridos y a nosotros nos da un mayor sentido de identidad.
Son muchas las personas con las que he platicado y me dicen que el Sr. Fernández los aconsejaba y orientaba: unos le decían el señor Fernández y otros el señor Bandini.
Yo guardo muchos gratos recuerdos de él. Cuando perdí a mi padre en 1955 mi primer trabajo me lo dió en 1956. Siempre me alentó para que me superara y me surtía de libros para que me fuera cultivando, fue mi tutor intelectual.
El era una persona muy culta: formado con los jesuitas durante muchos años: tenía su licenciatura en filosofía, letras griegas y latinas. Su formación era profundamente humanista y siempre estuvo comprometido con aquellas acciones al servicio de la comunidad.
Fundador de la Caballería de Colón en 1954, de los Escuderos en 1957 y cofundador de la primer televisora de Ensenada , siempre inquieto incursiono en programas culturales porque el siempre decía que la cultura era un camino de crecimiento personal, que ésta elevaba al hombre a convertirse en más persona.
Ayer escribía de la importancia de rescatar la memoria de aquellos ciudadanos que entregaron lo mejor de si mismos a Ensenada y escribí sobre Don Hesiquio Treviño, hoy estás lineas quieren rescatar la memoria de Don José Luis que hoy cumple un año de haber partido a su destino final, donde de seguro, como Don Hesiquio estarán gozando de la presencia del Creador, ambos era hombres de una profunda Fe.
Lo que muchos padres de familia anhelamos es el dejarles a los hijos lo mejor y poder verlos como ciudadanos útiles a su patria.
Don José Luis y su espoda Doña Eugenia, que aún vive, tuvieron y han tenido la dicha de ver que sus hijos han sido ciudadanos comprometidos con su comunidad; hombres y mujeres de bien y forjadores de familias que sustentan su quehacer en los valores trascendentes y humanos.
El Centro Cívico Social y Cultural en sus jardines sintetiza la historia regional y local con el paseo de las etnias; la de los exploradores, misioneros, el parque misional, monumentos y mucha información sobre los municipios, flora y fauna de Baja California.
Don José Luis Fernández Bandini...un hombre que dejo la noble huella de su entrega a Ensenada.
Benjamin Novelo Sarabia + Cronista de Ensenada
BENJAMIN NOVELO SARABIA.
Noviembre 2008.
Heberto J. Peterson Legrand
Cronista de Ensenada.
Con motivo del día de los difuntos, la Dirección de Educación del Gobierno Municipal, que preside el Lic. Pablo Alejo López, tuvo a bien montar un Altar de Muertos en el Kiosko del Parque Revolución, dedicado a la memoria del Cronista de Ensenada Contador Público Benjamín Novelo Sarabia.
En el evento estuvo presente la familia, quiénes hicieron entrega de siete tomos que desde 2002 hasta 2007 contienen las crónicas escritas por Don Benjamín, los cuales me fueron entregados para que fueran resguardados en el Archivo Histórico de Ensenada y puedan ser consultados por los ensenadenses.
Hubo quienes creían que el Cronista no había dejado nada escrito. De hecho fue un trabajo manuscrito que afortunadamente rescata la memoria del tiempo arriba datado.
Durante la ceremonia hizo uso de la voz el Lic. Benjamín Novelo Avila, hijo mayor, quien dirigió un sentido mensaje a los allí presentes; luego el Director de Educación Profesor Gilberto Delgado a nombre del gobierno municipal también habló sobre la trayectoria del cronista y por último un servidor en mi calidad de cronista y director del archivo también expresé alunas ideas recordando tiempos pasados...
En el año de 1961-62 trabajé como auxiliar en el despacho contable de Don Benjamín, después el destino nos volvió a poner en el camino al formar el Patronato del Archivo Histórico de Ensenada, yo como presidente y él como secretario, sin imaginarme que sería yo quien lo supliría como Cronista de Ensenada.
No cabe duda que conocemos el trayecto recorrido de nuestras existencias, pero ignoramos por que nuevos caminos habremos de transitar y adonde nos llevarán éstos.
A veces planeamos, tenemos proyectos pero...cuando menos lo esperamos nuestros pasos han tomado otros rumbos que nos llevan a nuevas experiencias, a nuevos retos a nuevos aprendizajes. Finalmente eso es la vida, un continuo aprender, un recorrer caminos inéditos que nos producen alegría y tensión ante nuevas vivencias.
Los ambientes en los que nos desenvolvemos no son siempre iguales: cambian los escenarios, los lugares, las personas, los niveles de tensión.
Las personas somos perfectibles, tenemos que ir puliendo el diamante de nuestra existencia que es la vida dando lo mejor de nosotros mismos. Estar concientes de nuestras limitaciones, que vamos a aprender de los demás, que siempre hay alguien mejor que nosotros.
Para nuestro crecimiento personal nuestro punto de referencia somos nosotros mismos y partiendo de allí buscar la perfección humanamente posible.
Volviendo a Don Benjamín, estaba orgulloso de tener como antepasados a quienes defendieron-éste rincón de la patria- de las incursiones de filibusteros que pusieron en peligro la soberanía nacional. Conocía muchas anécdotas que le fueron comunicadas por personajes y que disfrutaba y saboreaba al transmitirlas.
El Altar de Muertos que recorrimos después de la ceremonia estuvo muy bien montado y en él pudimos apreciar objetos que le pertenecían, fotografías y todo ello....ya forma parte de la historia personal y Social que tienen una gran carga afectiva para sus seres queridos y entrañable para sus Amigos.
Noviembre 2008.
Heberto J. Peterson Legrand
Cronista de Ensenada.
Con motivo del día de los difuntos, la Dirección de Educación del Gobierno Municipal, que preside el Lic. Pablo Alejo López, tuvo a bien montar un Altar de Muertos en el Kiosko del Parque Revolución, dedicado a la memoria del Cronista de Ensenada Contador Público Benjamín Novelo Sarabia.
En el evento estuvo presente la familia, quiénes hicieron entrega de siete tomos que desde 2002 hasta 2007 contienen las crónicas escritas por Don Benjamín, los cuales me fueron entregados para que fueran resguardados en el Archivo Histórico de Ensenada y puedan ser consultados por los ensenadenses.
Hubo quienes creían que el Cronista no había dejado nada escrito. De hecho fue un trabajo manuscrito que afortunadamente rescata la memoria del tiempo arriba datado.
Durante la ceremonia hizo uso de la voz el Lic. Benjamín Novelo Avila, hijo mayor, quien dirigió un sentido mensaje a los allí presentes; luego el Director de Educación Profesor Gilberto Delgado a nombre del gobierno municipal también habló sobre la trayectoria del cronista y por último un servidor en mi calidad de cronista y director del archivo también expresé alunas ideas recordando tiempos pasados...
En el año de 1961-62 trabajé como auxiliar en el despacho contable de Don Benjamín, después el destino nos volvió a poner en el camino al formar el Patronato del Archivo Histórico de Ensenada, yo como presidente y él como secretario, sin imaginarme que sería yo quien lo supliría como Cronista de Ensenada.
No cabe duda que conocemos el trayecto recorrido de nuestras existencias, pero ignoramos por que nuevos caminos habremos de transitar y adonde nos llevarán éstos.
A veces planeamos, tenemos proyectos pero...cuando menos lo esperamos nuestros pasos han tomado otros rumbos que nos llevan a nuevas experiencias, a nuevos retos a nuevos aprendizajes. Finalmente eso es la vida, un continuo aprender, un recorrer caminos inéditos que nos producen alegría y tensión ante nuevas vivencias.
Los ambientes en los que nos desenvolvemos no son siempre iguales: cambian los escenarios, los lugares, las personas, los niveles de tensión.
Las personas somos perfectibles, tenemos que ir puliendo el diamante de nuestra existencia que es la vida dando lo mejor de nosotros mismos. Estar concientes de nuestras limitaciones, que vamos a aprender de los demás, que siempre hay alguien mejor que nosotros.
Para nuestro crecimiento personal nuestro punto de referencia somos nosotros mismos y partiendo de allí buscar la perfección humanamente posible.
Volviendo a Don Benjamín, estaba orgulloso de tener como antepasados a quienes defendieron-éste rincón de la patria- de las incursiones de filibusteros que pusieron en peligro la soberanía nacional. Conocía muchas anécdotas que le fueron comunicadas por personajes y que disfrutaba y saboreaba al transmitirlas.
El Altar de Muertos que recorrimos después de la ceremonia estuvo muy bien montado y en él pudimos apreciar objetos que le pertenecían, fotografías y todo ello....ya forma parte de la historia personal y Social que tienen una gran carga afectiva para sus seres queridos y entrañable para sus Amigos.
Dr. Saúl Alvarez Borrego- Doctor Honoris Causa.
CRONISTA DE ENSENADA
DOCTOR HONORIS CAUSA
(Dr. Saúl Alvarez Borrego)
2006
Heberto Peterson Legrand
Recuerdo allá por la década de los ’60 conocí al estudiante mazatleco Saúl Alvarez Borrego y a otros estudiantes, entre ellos a Carlos de Alba, también del mismo Puerto, a Mancillas y a otros más que venían como pioneros en la nueva carrera que se había fundado en Ensenada, la de Oceanología…
Muchachos sanos que venían llenos de entusiasmo a esta nueva aventura en sus vidas y que la iniciaban sin contar con las condiciones que hoy tienen los nuevos estudiantes, dejaron sus hogares para echar el ancla en este nuevo puerto que les abrió los brazos y a cuya comunidad supieron integrarse.
La Escuela de Ciencias Marinas estaba ubicada en la calle primera frente al periódico el Vigía, un galeron donde esta primera generación comenzó a abrir brecha, una generación brillante, talentosa, cuyos miembros han destacado y puesto en alto el nombre de Ensenada.
Aqctualmente Ciencias Marinas cuenta con magnificas instalaciones por todos conocidas y que nos enorgullecen a los Ensendadenses.
Una vez concluida su carrera Saúl se fue a Oregon en Estados Unidos y allí terminó su doctorado regresando después nuevamente a Ensenada, ciudad donde formó una familia y que tomo como hogar definitivo-al menos hasta ahora-.
Ya los medios de difusión dieron datos curriculares de Saúl, yo sólo quiero en estas modestas líneas unirme al regocijo de su familia y de la comunidad cientifica por el Doctorado Honoris Causa que le otorgó la universidad. Estaba invitado al evento pero lamentablemente me enfermé y me vi impedido para asistir y haber gozado ese momento tan significativo para Saúl, su familia, colegas y amigos que lo estimamos.
Recuerdo a Saúl cuando lo conocí, era un joven que proyectaba mucha energía, mucha seguridad en si mismo, muy asertivo, no pasaba desapercibida su presencia porque era muy extrovertido, franco en su modo de pensar y que tiene mucha facilidad para comunicarse, de hecho es un líder natural.
Me viene también a la memoria el CICESE del cual fue su Director General. Este prestigiado Centro de Investigación y de Estudios Superiores de Ensenada inició en unas oficinas rentadas a la familia Leon Ptanick ubicadas en la esquina de la calle Gastélum y calle nueve. Allí conocí a mi compadre el Lic. Marco Antonio Esponda Gaxiola que era el director administrativo y colaboró intimamente con Saúl. Pues bien, el CICESE tuvo un enorme impulso durante la administración de Saúl, adquirió prestigio nacional e internacional. Saúl, me platicaron quienes colaboraron con él, era un director muy combativo que en la ciudad de México siempre lucho, gracias a su temperamento y forma de ser, para obtener beneficios para la instituición y hoy en día podemos apreciar sus excelentes instalaciones y la calidad de sus investigadores.
Ensenada cuenta, tengo entendido, con la mayor cantidad de cientificos per capita en el país y todo ello gracias a personas como Saúl que han sido pilares en el campo de la ciencia tan necesaria en nuestro país.
El Grupo de Madrugadores nos sentimos muy honrados de contar entre nuestra membresia con compañeros cuya trayectoria sirve de paradigma a las generaciones que vienen detrás y necesitan de esos modelos en una sociedad donde pareciera ser que ocupan los espacios en los medios personajes que son la antítesis de lo que queremos.
Saúl,desde estas líneas recibe un abrazo fraternal que es el eco de muchos más que habrás recibido en reconocimiento a tus Logros…
DOCTOR HONORIS CAUSA
(Dr. Saúl Alvarez Borrego)
2006
Heberto Peterson Legrand
Recuerdo allá por la década de los ’60 conocí al estudiante mazatleco Saúl Alvarez Borrego y a otros estudiantes, entre ellos a Carlos de Alba, también del mismo Puerto, a Mancillas y a otros más que venían como pioneros en la nueva carrera que se había fundado en Ensenada, la de Oceanología…
Muchachos sanos que venían llenos de entusiasmo a esta nueva aventura en sus vidas y que la iniciaban sin contar con las condiciones que hoy tienen los nuevos estudiantes, dejaron sus hogares para echar el ancla en este nuevo puerto que les abrió los brazos y a cuya comunidad supieron integrarse.
La Escuela de Ciencias Marinas estaba ubicada en la calle primera frente al periódico el Vigía, un galeron donde esta primera generación comenzó a abrir brecha, una generación brillante, talentosa, cuyos miembros han destacado y puesto en alto el nombre de Ensenada.
Aqctualmente Ciencias Marinas cuenta con magnificas instalaciones por todos conocidas y que nos enorgullecen a los Ensendadenses.
Una vez concluida su carrera Saúl se fue a Oregon en Estados Unidos y allí terminó su doctorado regresando después nuevamente a Ensenada, ciudad donde formó una familia y que tomo como hogar definitivo-al menos hasta ahora-.
Ya los medios de difusión dieron datos curriculares de Saúl, yo sólo quiero en estas modestas líneas unirme al regocijo de su familia y de la comunidad cientifica por el Doctorado Honoris Causa que le otorgó la universidad. Estaba invitado al evento pero lamentablemente me enfermé y me vi impedido para asistir y haber gozado ese momento tan significativo para Saúl, su familia, colegas y amigos que lo estimamos.
Recuerdo a Saúl cuando lo conocí, era un joven que proyectaba mucha energía, mucha seguridad en si mismo, muy asertivo, no pasaba desapercibida su presencia porque era muy extrovertido, franco en su modo de pensar y que tiene mucha facilidad para comunicarse, de hecho es un líder natural.
Me viene también a la memoria el CICESE del cual fue su Director General. Este prestigiado Centro de Investigación y de Estudios Superiores de Ensenada inició en unas oficinas rentadas a la familia Leon Ptanick ubicadas en la esquina de la calle Gastélum y calle nueve. Allí conocí a mi compadre el Lic. Marco Antonio Esponda Gaxiola que era el director administrativo y colaboró intimamente con Saúl. Pues bien, el CICESE tuvo un enorme impulso durante la administración de Saúl, adquirió prestigio nacional e internacional. Saúl, me platicaron quienes colaboraron con él, era un director muy combativo que en la ciudad de México siempre lucho, gracias a su temperamento y forma de ser, para obtener beneficios para la instituición y hoy en día podemos apreciar sus excelentes instalaciones y la calidad de sus investigadores.
Ensenada cuenta, tengo entendido, con la mayor cantidad de cientificos per capita en el país y todo ello gracias a personas como Saúl que han sido pilares en el campo de la ciencia tan necesaria en nuestro país.
El Grupo de Madrugadores nos sentimos muy honrados de contar entre nuestra membresia con compañeros cuya trayectoria sirve de paradigma a las generaciones que vienen detrás y necesitan de esos modelos en una sociedad donde pareciera ser que ocupan los espacios en los medios personajes que son la antítesis de lo que queremos.
Saúl,desde estas líneas recibe un abrazo fraternal que es el eco de muchos más que habrás recibido en reconocimiento a tus Logros…
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